Sólo he abierto para decir... que un amigo de verdad se traga el orgullo, y no es un imbécil egoísta que sólo piensa en sí mismo.
A todas esas personas, que me habéis demostrado con el silencio que vuestro orgullo es mayor que vuestra amistad... estáis expulsados para siempre de mi mundo.
No sé por qué lo cerré, si estaba claro que no queríais pertenecer a él. Y yo estaba mucho mejor sin vosotros... Ahora me doy cuenta.
No voy a ser... esa pringada débil de quien se tomaba lo que se necesitara, sólo en los momentos oportunos. Olvidaos de esa persona, porque ya no existe.
Y los que me dais pena... sois vosotros.
lunes, 20 de diciembre de 2010
sábado, 6 de noviembre de 2010
Muñeca eterna
¿Qué importa ser de trapo o porcelana?
¿Qué importa estar sucia o tener agujeros?
¿Dónde está la belleza que yo quiero?
¿Por qué llegas tan lejos, crueldad humana?

Esto... es para Claudia:
Está pintado en sus ojos para siempre, una dulce tristeza de niña. De niña dulce y triste, con media sonrisa que... si la miras, bien podría estar riendo que llorando. Mas llorando... ¿no sería una tristeza agonizante y delicada? Agonizante... en las entrañas, de no exteriorizar lo que dicha muñeca siente. Delicada... por sus gestos elegantes, su compostura, sus ojos grandes... su pequeña figura.
La adoro.
¿Por qué se parece a mí, y en qué somos diferentes? Tal vez jamás alcances el cuerpo de una mujer... pero tu mente ya ha crecido. Tu amor es real, tu tristeza es real... y tu cara, aunque infantil, tiene los ojos ya de una dama. Con ese brillo de seriedad, con esa expresión de los adultos... no por su autoridad, sino por los años que llevan en el mundo...
Con el corazón en un puño, la cabeza llena de sueños... y los bolsillos sin nada.
Dime... muñeca, ¿cuál es tu vestido preferido?
Ajá... así que te has cansado. Tal vez más de una vez quisieras escabullirte. Camuflarte entre los hombres. Dejar de fingir y ser sencilla, mundana.
¿Te has dado cuenta, pequeña, de que las grandes historias las protagonizan los hombres? Sí... en cuanto un libro, o una película, es enfocada desde el punto de vista de una mujer... ya es una ñoñada. Un cuento diseñado especialmente para las mujeres y que, a los ojos de un imperial caballero soñador y creador de mundos lejanos y exóticos......... no es nada.
Ojalá nos dejen salir de nuestra vitrina pronto... ojalá, si el tiempo nos acompaña, vayamos lejos de esta pequeña tienda. A ver mundo... pero, ¡oh! ¿Oyes ese lejano clamor? ¡Son las estrellas, que nos llaman! Dicen que se está muy frío en la galaxia, y que cuando miramos al cielo parece que se enciende una lucecita en esta tierra que... sí... yo también lo veo.
¿Qué cuentan las estrellas cuando no pueden dormir?
Tus ojos, pequeña...
Mira, tus pies están gritando. Se mueren por salir a bailar; por descubrir otras tierras; por salir corriendo sin más... Por brincar muy alto, de alegría; por encontrar la valla que los separa de la libertad... y saltarla.
Oh, pero mira a la Luna...
es preciosa... ¿no?
La adoro... Y ella también nos adora. ¿Sabes? Ella no es tan vanidosa como dicen. Labios desconocidos y velados susurran que, una noche, mientras el Sol se marchaba y salía la esplendorosa Luna, las estrellas tendieron una trampa a la virtuosa. Su objetivo no era dañarla, ni mucho menos, mas sus risas y burlas hirieron considerablemente a la Luna y desde entonces jamás muestra su rostro, oscurecido ahora... por el quebranto.
A veces los seres creen que robarán la belleza envidiable de otros, si consiguen borrar el brillo que los circunvala. Y es cierto, en ocasiones, que la creencia aleja o atrae aquello a lo que damos poder.
Mas la Luna... por triste y melancólica que aparezca cada noche, es preciosa a mi parecer, y al del resto de mortales. Aunque sus amados y amantes la abandonen, aunque los seres se burlen de ella, su belleza no se borra. Quizá esa tristeza suya la haga aún mayor de lo que es. ¿Sabes? yo pondría un espejo... tan plateado, tan prístino y exacto... y de la manera más precisa. Un perfecto cuadro de cristal...
Así, vería su propia belleza cada noche.
Nath
viernes, 5 de noviembre de 2010
De medicinas y otros males II
Hoy, he recordado cuando me recetaron por primera vez este jarabe.... xD y resulta que escribí una entrada de ello:
...y sí, me quedo en cuarentena entre estas cuatro paredes durante todo el fin de semana -.-''
Dios mío... mátame =)
AAAAARRGH!!!! O___O
Fue mi reacción cuando fui a la cocina, a ver el jarabe que tenía que tomarme... y era... VERDE!!!!¿Soy la única que piensa que estas cosas ya sólo ocurrian en los dibujos?No es un verde que tu digas: anda, tiene un colorciyo verde... No, no, NO. Es un verde de la cosa más asquerosa que puedas tomarte... es un verde... como el jarabe de Nana, el perro de Peter Pan xD
Pero bueno, si el color ya de por sí es un horror... el sabor es aún más espantoso todavía. De hecho, Laura no podría ni acercarse a 40 metros, ya que tiene un elevado olor/sabor a menta...Y nada, es un jarabe bastante fuerte... tiene grandes dosis de codeína, vamos, droga... xDD Y desde que me lo he tomado me estoy empezando a marear un poquiyo, no sé... siento como que me pesa la cabeza, así que no tardaré en echarme un rato. Pero es que estoy ya cansada de estar sin hacer nada >_>
[...] Ayer tenía sólo un poco de tos, y hoy sencillamente casi no podía ni respirar xDY nada, a ver si mañana estoy mejor... aunque creo que el jarabe este como no sea en vena, no voy a volver a probarlo en la vida x__X
Pobre Nana...nadie nos entiende ¿eh?
...y sí, me quedo en cuarentena entre estas cuatro paredes durante todo el fin de semana -.-''
Dios mío... mátame =)
Yo
Voy a reinventarme, voy a crecer...
Porque nunca nadie va a poseer lo que soy.
Nunca nadie va a influenciar cómo soy.
Nunca nadie va a modificar quién soy.
Ni aunque le ame, ni aunque mi corazón haya sido suyo. Ni aunque mi alma le llame por las noches. Seguiré siendo yo. Única y solamente yo. Aunque pase el tiempo, aunque me sienta encerrada... aunque crea necesitar a alguien para encender mi chispa.
Mi chispa vuelve a brillar, vuelve a brillar fuerte y es porque YO la enciendo. No necesito cuidados, consejos ni caminos preestablecidos. Yo sola...
Y no me importa quién me siga.
Porque nunca nadie va a poseer lo que soy.
Nunca nadie va a influenciar cómo soy.
Nunca nadie va a modificar quién soy.
Ni aunque le ame, ni aunque mi corazón haya sido suyo. Ni aunque mi alma le llame por las noches. Seguiré siendo yo. Única y solamente yo. Aunque pase el tiempo, aunque me sienta encerrada... aunque crea necesitar a alguien para encender mi chispa.
Mi chispa vuelve a brillar, vuelve a brillar fuerte y es porque YO la enciendo. No necesito cuidados, consejos ni caminos preestablecidos. Yo sola...
Y no me importa quién me siga.

lunes, 1 de noviembre de 2010
¿Y si en el infierno le espera?
Y yo que pensaba... que sería frío el amanecer.
Te equivocabas otra vez.
Quemaba.
Y es que soy... maestra de la contradicción, y experta de romper lo prohibido. ¿Qué demonios le pasa a mi mente por la mente? Ya no soy capaz de conjugarlo. Y en mi corazón no existen puertas de salida. Se queda todo asfixiado ahí dentro, y no les dejan salir. ¿Se ensanchará el corazón para dar cabida a todos esos corazones, o por el contrario acabará estallando... y dejándome con un eco de dolor, como cuando te explota un globo?
Y él... ¿soñará que sueña con ella?
Y yo... ¿seré igual en su historia?
Seré el olvido totalmente. Seré como esas letras de las canciones, que recuerdas el significado de su frase, y que te gustaba. Pero no puedes recordarla. Y, por lo tanto, no puedes buscarla, ni cantarla, ni disfrutarla.... Sólo es un recuerdo, muy borroso, y a penas recordable...
Buscando mi destino, viviendo en diferido si ser... ni oir... ni dar.
Me preguntaba si tal vez... mañana.
Y no encuentro razones... cuando su recuerdo se me clava entre las cejas.
¿Por qué? ¿Qué está pasando? Y este nuevo amanecer... ¿será con maldad o con bondad? ¿Qué ocurrirá esta vez?
Me muero de frío...
Pero llegó el verano y asoló la primavera, el Sol asfixiaba en tu jardín... ese al que jamás me llevabas. Y se le caen los pajaritos a las higueras, que ya no cantan para mí.... Sino para otra princesa.
Y siento que tal vez se ha esfumado mi belleza. O que el sueño tal vez ha llegado a su fin y no ha sido suficiente pero... dios... Vente a la sombra, amor, que tengo el corazón cubierto de hielo. Vente a la sombra, vente amor, que yo te espero...
Pero... simplemente, de largo... pasó

Sueño que empieza otra canción;
vivo en el eco de su voz, sigo la estela de su olor... Que me susurra: «vámonos, vente conmigo.»
vivo en el eco de su voz, sigo la estela de su olor... Que me susurra: «vámonos, vente conmigo.»
miércoles, 27 de octubre de 2010
Antes de que digas algo puedes... ¿no decir nada?
No quiero que ocurra lo mismo. No quiero caer, en lo mismo.
No voy a escribir, ni pensar, ni soñar... con lo ajeno. Ni con pasados o realidades fantásticas. Ni a sentir, ni a recordar siquiera. Porque... este momento es diferente. Porque lo es todo. Porque si no lo aprovecho, quedaría en nada. Y es algo que no podría perdonarme.
Mas hay un momento en la vida en la que el dolor es una parte tan cotidiana, que cuesta mucho darse cuenta de cuándo no está. En dicho momento nos hacemos preguntas, nos sentimos confusos... Hasta que nos damos cuenta de que somos felices.
¿Dónde está esa realidad? Tal vez yo no sea infeliz... simplemente, es mi forma de pensar.
Pero estoy segura de que esta vez el camino cambia significativamente, porque... creo que ellos lo saben, y que creen en mi potencial. Y si ellos lo han dado por hecho, debe ser cierto. Entonces, ¿debo analizar la situación para deshacerme de viejos apegos? ¿debería curar mi corazón ahora? Tengo un poco de miedo de mirar atrás, porque no sé qué iba a encontrarme. Me he sumido en un sueño y se me han olvidado muchos detalles, y no quiero acordarme. No quiero pensar... si era algo auténtico o algo que lo parecía, pues si las cosas parecen auténticas a simple vista o son sentidas, ¿cómo voy a distinguir en mi vida? No quiero... no quiero... Nunca más.
Si vuelvo la vista atrás estoy perdida
No voy a escribir, ni pensar, ni soñar... con lo ajeno. Ni con pasados o realidades fantásticas. Ni a sentir, ni a recordar siquiera. Porque... este momento es diferente. Porque lo es todo. Porque si no lo aprovecho, quedaría en nada. Y es algo que no podría perdonarme.
Mas hay un momento en la vida en la que el dolor es una parte tan cotidiana, que cuesta mucho darse cuenta de cuándo no está. En dicho momento nos hacemos preguntas, nos sentimos confusos... Hasta que nos damos cuenta de que somos felices.
¿Dónde está esa realidad? Tal vez yo no sea infeliz... simplemente, es mi forma de pensar.
Pero estoy segura de que esta vez el camino cambia significativamente, porque... creo que ellos lo saben, y que creen en mi potencial. Y si ellos lo han dado por hecho, debe ser cierto. Entonces, ¿debo analizar la situación para deshacerme de viejos apegos? ¿debería curar mi corazón ahora? Tengo un poco de miedo de mirar atrás, porque no sé qué iba a encontrarme. Me he sumido en un sueño y se me han olvidado muchos detalles, y no quiero acordarme. No quiero pensar... si era algo auténtico o algo que lo parecía, pues si las cosas parecen auténticas a simple vista o son sentidas, ¿cómo voy a distinguir en mi vida? No quiero... no quiero... Nunca más.
Si vuelvo la vista atrás estoy perdida
martes, 19 de octubre de 2010
No pertenezco
Hoy me hago una idea de la responsabilidad que conlleva, a veces, ser profesor...
De no tener ni idea de que en tu trabajo, con las decisiones que estás tomando y el modo en que lo realices, un simple examen puede estar cambiando el día de alguien. Incluso su modo de ver las cosas. Sus ideales. Su vida...
Puedes hacer que se sienta pletórico y energético, por saber resolver ciertas cuestiones sin esfuerzo; puedes hacer que se sienta satisfecho, porque el sudor de su trabajo ha dado resultados; o puedes hacer que se derrumbe y se hunda... porque no era para nada lo esperado. Porque ha fracasado. Porque se ha fallado a sí mismo... Vencido.
Y ese estrés, esa sensación de estar en una maldita jaula de la que no puedes escapar y en la que se van acumulando cada vez más y más obligaciones. Hasta que ya no entiendes nada, o quizá lo hagas mecánicamente.
Qué sentido tiene... Dios mío
qué sentido tiene...
De no tener ni idea de que en tu trabajo, con las decisiones que estás tomando y el modo en que lo realices, un simple examen puede estar cambiando el día de alguien. Incluso su modo de ver las cosas. Sus ideales. Su vida...
Puedes hacer que se sienta pletórico y energético, por saber resolver ciertas cuestiones sin esfuerzo; puedes hacer que se sienta satisfecho, porque el sudor de su trabajo ha dado resultados; o puedes hacer que se derrumbe y se hunda... porque no era para nada lo esperado. Porque ha fracasado. Porque se ha fallado a sí mismo... Vencido.
Y ese estrés, esa sensación de estar en una maldita jaula de la que no puedes escapar y en la que se van acumulando cada vez más y más obligaciones. Hasta que ya no entiendes nada, o quizá lo hagas mecánicamente.
Qué sentido tiene... Dios mío
qué sentido tiene...
viernes, 15 de octubre de 2010
Qué oscuridad
¿Por qué mis sueños acabarán así?
¿Qué tratan de decirme? ¿Qué me pasa? ¿Estaré trastornada? ¿Asustada? No lo entiendo...
No me dejan dormir... Y sinceramente, yo creo que estoy bien. Lo suficientemente bien.
Pero no... ahí estaban.
Con sus insoportables risas ebrias, agudas y estridentes. No se oía otra cosa que a ellos. Y era... tan patético.
Todos aquellos amigos que no eran ya amigos míos, sino más de esos niños oscuros de la noche. Todos envueltos en un amargo perfume, o en un putrefacto hedor...
Todos con ese halo negro que los distingue. Esa soledad. Ese rencor..
Y yo ahí, en un extremo. Sentada. Y tan sola... Porque no entendía el motivo de sus risas. Porque me hacía daño escucharles reir cada vez más fuerte.
Luego he sentido impulsos de ir allí a protegerla. ¿Pero cómo voy a protegerla, si el terror está en mi cabeza?
The life I´ve left behind me is a cold room.
I´ve crossed the last line from where I can´t return...
Where every step I took in faith belayed me and led me from my home.
I´ve crossed the last line from where I can´t return...
Where every step I took in faith belayed me and led me from my home.
lunes, 4 de octubre de 2010
Tan sólo regresé por decirte adiós de nuevo
En fin... aqui termina todo.
Anoche dije... que me gustaba saber que tenía posibilidades para lograr algo, pero que a veces la espera es tan tediosa, y tan inútil, que quizá deberíamos saber desde un principio un No, para poder continuar con nuestras vidas. Pues bueno...
Al fin y al cabo para eso han servido todos mis esfuerzos... En vano.
Como esas grandes historias llenas de dolor y oscuridad de las que no quieres saber el final porque... ¿cómo no van a acabar mal?
No sé cómo me siento... deprimida, tal vez.
He cometido tantos errores en esto... Y una parte de mí no se sorprende del resultado. Aunque sigo sin encontrarle un sentido. Dios... ¿Por qué nadie me da respuestas?
Y creo que la única persona en el mundo que tendría alguna respuesta ni siquiera la sabe, ni se molestará jamás... en buscarla.
Todo se ha muerto, todo está seco... No regresará nunca.
Esta sólo será aquella vieja historia... de cuando descubrí que un "hasta siempre" era un "hasta nunca".
...Y el dolor es como un ladrón en la noche. Frívolo, incluso. Todo a tu alrededor produce náuseas, aún más si es una frase o un objeto, que viene de su boca, de sus manos, de su alma.
¿Tenéis alma alguno? Desgraciados...
Tal vez cometí un error al intentar regresar. Pero no lamento mis sentimientos.
Al fin y al cabo me alegro de que exista alguien... como tú.
Algún día quizá esta playa desaparezca, o el océano se seque, o el sol se apague... Pero ese día te seguiré queriendo. Siempre.
Y no importa el reloj o el tiempo, o lo que mi espíritu tarde en apagarse. Tal vez siga cometiendo errores y no lo sepa, como amarte... Tal vez tan sólo siga adelante, aunque guarde en el puño esos sentimientos para siempre, y ya que sólo hay una vida y un sentido para darle, yo no pienso esperar al tiempo... Porque él nunca se paró a esperarme
Quizá siga llorando a veces, aunque jure mil veces que jamás derramaré ninguna lágrima más por ti. Quizá me enfade, quizá me pierda... y haga cosas impropias de mí. Pero en fin, todo hombre normal se tiene que sentir tentado a veces, de escupir en sus propias manos, levantar la bandera negra… y comenzar a cortar gargantas.
Todo tiene su duración en esta vida, y supongo que no podemos perseguirlas cuando ya se han terminado. No podemos buscar lo que una vez nos hizo daño, un frasco de aquella traición de un amigo, de aquella caída que nos hizo sangrar, del consuelo que no recibiste, de la pérdida de su cariño y sus brazos paternales, de amores que con el tiempo se amargan...
Y analizo a veces, como era todo antes. Y pienso, ¿de veras yo no lo veía así? Tal vez anduve ciega, pues no me imagino soportando tanto el dolor, o idealizando de esta forma mi felicidad.
Y cómo dolía el silencio... era un ruido insoportable
Pero el día amanece... y lo único que quiero, es lo de siempre.
domingo, 3 de octubre de 2010
y no lo entiendo...
Anoche pasé frío, y me desenamoré un poco... Anoche, mientras mi carne se helaba y mi alma en mi cuerpo se escondía, vi como mi amor para ti era un juguete pasado ya de moda que ya nada valía.
Y me pregunté, si soy una simple preposición. Si sólo acompaño para dar sentido... Pero yo sola, estando sola y sin estarlo.... no tengo sentido por ningún lado.
Anoche pasé frío en el cuerpo y en el alma... Anoche pasé frío, y quedó mi libertad de amor helada.
Y soñé entonces, que entre la oscuridad que rodea a mi alma, y los antojos caprichosos de los caminos en los que nos aventuramos, fui a buscarte para que regresáramos a casa. Pero en ese capricho del destino me distraje, sólo un poco, antes de ir en busca de tu alma.
Y pensaba: ¿y si me viera, con otra cara y otro nombre?
¿y si fuera él?
Déjame ir contigo... Deja que vaya a buscarte. Que prometo no hacer más nada.
¿y realmente estás a mi lado? ¿qué está pasando? ¿y quién es ese?
Rebeldía pura de amores sin amores. Ilusiones puras y puros conformismos, intentando levantar el espíritu nostálgico... de querer estar contigo, y nunca estarlo.
Y a veces canto, a voz sollozante, a veces pienso, y grito e imploro... que no pase nada, que no se derrita todo, que pase algo, que no me dejen en blanco... Y sin una dirección clara.
Y me ahogo, me estrangula, me asfixia, entran lágrimas por mis ojos, mi nariz, mi boca... Y no sé por dónde tragarlas. No me acuerdo, ya no sé... no entiendo cómo se llora cuando se ha gastado el tiempo.
Y cometí tantos errores... pero no hice daño. Sólo me hice sentir peor, me condené al exilio de tus brazos.
En fin... Daría igual que pasara un siglo que una eternidad contigo porque... sólo duraría un instante en mi corazón.
Por eso no me es suficiente, por eso... no puedo soltar el tiempo, y dejar que corra lejos. Pero se me escurre entre los dedos...
Sólo déjame ir con él. Déjame ir contigo...
Déjame ir contigo, rebelde y risueño.
Déjame ir contigo, libre como el viento.
Déjame ir contigo, libre como el viento.

Déjame ir contigo... que en ti están mis sueños.
martes, 28 de septiembre de 2010
Nuestro amor se ha dormido
Nuestra primavera fue... preciosa.
Sublime.
Increíble.
Digna de películas y cuentos. Fue tan maravillosa... El sol brillaba tanto y calentaba los huesos, encendía el corazón y el viento soplaba en el momento idóneo, para alejar de nosotros todo mal, todas las preocupaciones.
Estuve tan tranquila, tan soñadora, tan... como nunca había estado conmigo, en comunión con los demás, la naturaleza y... tú, tan como nunca... Que ni siquiera te pregunté muchísimas de las cosas que habría deseado.
Cosas que debería haber hecho contigo, y mucho más... con ese constante sentimiento de que siempre habrá tiempo, para eso y muchas cosas más...
...pero el verano comenzó, y su llegada nos sumergió en diferentes burbujas. La mía, sin oxígeno... La tuya, con somníferos y tranquilizantes para olvidarse del mundo y no querer regresar. Y te dejaron en un estado eterno de sueño, y estabas tan guapo, tan encantador, dormidito...
Mas el verano finalizaba, y tú al despertar no recordabas quién era yo.
Y ahora mi amor se está muriendo... Se está deshojando con cada hoja de este otoño, y llora y sangra... Cada día es más débil y le falla la fé, ¿sabes?
Y me pregunto... incluso fuerzas me faltan para pensar y para tocar estas teclas... me pregunto, si el día en que caiga la última hoja y comienze el invierno, el amor habrá muerto. Si el frío congelará sus venas... y no estaremos los dos para cuidarlo, arroparlo, besarlo..
Me pregunto, si algún día podrá volver a brotar ese amor de nuevo una primavera. Si despertará, como si sólo hubiese tenido un catarro. Y nos dirá: ¡Hola! ¿Dónde habéis estado?
..y llegaré... y te contaré... te escucharé susurrarme... y te veré sonreir
sábado, 25 de septiembre de 2010
El amor muere así
"¿Quién se atreverá, pues, a derrotar al Amor? ¿Quién me traerá su cabeza en una bandeja?" inquirió el Odio, con rojos ropajes. Con su compañera la Envidia, sentada a su derecha.
Más de una vez había mantenido conversaciones con ella, en las que sus descabelladas y oscuras ideas se habían acrecentado pensando que él debía ser el único en vestir el rojo. Y que debía hacer que ese color le representara y quedara mejor en él...
A su izquierda, por otro lado, estaba sentada la Indiferencia. Ni siquiera parecía estar escuchando, y ya debías ser una eminencia para llamar su atención. Mas el propósito del Odio de asesinar al Amor le había conseguido tentar, y arrancó una sonrisa malébola a todos los presentes al ser puesta la situación sobre la mesa.
Más allá estaban reunidos otros viejos amigos. La Ambición, vestía ropajes de seda y caras joyas para ostentar los títulos de los que disponía; el Pesimismo también estaba sentado allí, y el Egoísmo, con sus pies apoyados ocupando una silla vacía que habría pertenecido a la Cobardía anteriormente.
Crueldad y Frialdad amigas íntimas, sentadas al fondo. Mientras que ocupaban una esquina la Apatía, la Depresión y el Rencor...
Entonces alguien habló. Se trataba de los Celos, vestidos de inocente y pasteloso rosa...
Rompió el murmullo de la sala diciendo: "Yo mataré al Amor. Inventaré historias tan crueles y controlaré de tal manera las circunstancias que hagan desconfiar y decaer su fé".
Y así lo hizo, perversa y burlona... consiguió herir bastante al Amor. Pero no lo suficiente. Con gran esfuerzo y paciencia, el Amor pudo derrotar a los Celos y proclamarse victorioso.
Iracundo, el Odio ordenó a la Apatía y la Depresión rondar al Amor. Su intención era hacer que se sintiera tan triste, tan pesado... que no existiera en su cabeza una sola razón para su existencia.
Pero fracasaron... La Apatía y la Depresión llegaron con heridas graves, y el Amor se había hecho aún más fuerte con la experiencia de superarles.
De modo que decidió enviar a la Frialdad, que con altos tacones y esbelta figura, desapareció misteriosamente para traer después no más alentadoras noticias. De manera que decidió ir con el refuerzo de Crueldad y Egoísmo.
Así pues, los tres unieron fuerzas e hicieron sentir al Amor poco valorado y vulnerable. Le debilitaron hasta tal punto, y le golpearon tan fuerte... que realmente ya estaban a punto de saborear la victoria.
Pero al amanecer, el Amor pensó que debía haber una razón para todo aquello. Todo aquel... aquel odio, aquella crueldad y aquella oscuridad que se derramaba en sus días. Todo se acumulaba, pero hasta ahora había superado cada prueba... ¿Se quedaría ahí, sin más?
Ahí estaba el camino recorrido, donde había superado todo lo que le habían puesto por delante. Más débil y vulnerable al principio; más fuerte y confiado después. Había llorado hasta quedarse sin lágrimas, había peleado hasta sangrar los nudillos... ¡No! No podía quedarse ahí toda su historia.
Así que cuando la Frialdad le golpeó, él ni se inmutó; cuando la Crueldad le dio una patada, el Amor la esquivó; y cuando el Egoísmo intentó asfixiarle, él se deshizo de sus garras y le dio la espalda.
Y es que cuando se acerca a ti el Desprecio... para vencerlo hay que... ¡darle tu aprecio!
El Odio golpeaba la mesa de reuniones. Había ido gastado los sentimientos más fuertes y los más pequeños. Incluso aquellos a los que consideraba inútiles, los mandó a probar suerte.
Pero no la hubo...
Incluso la Traición y el Engaño participaron, y la Indiferencia no tuvo ni la oportunidad.
El Amor seguía fuerte y profundo aunque fuera ignorado. Persistente y tozudo ante la guadaña de las traiciones, indiferente a la amenaza del desengaño...
De modo que con valentía y arrojo superó y derrotó a todos y cada uno de ellos. De tal manera que al Odio no le quedó más remedio que apuntar: "En definitiva.... me temo que el Amor es invencible." y procedió a quitarse sus rojas ropas, cuando una figura oscura le detuvo.
Iba vestida de negro de pies a cabeza, y su rostro estaba cubierto por una enorme capucha. Con una voz surgida de las sombras, dijo: "Yo acabaré para siempre con el Amor."
Y sin más dilación se fue.
Se fue y no volvió. En el transcurso de días, semanas, y meses...
Todos se preguntaron de quién se trataría aquella figura que había dicho meses atrás que acabaría con el Amor. Al respecto de su tardanza, todos pensaron que debió fallar en su empresa.
Hasta que un día... Esa oscura figura volvió.
"Aqui os traigo, para que ante vuestros incrédulos y arrogantes ojos todos seais conscientes de que lo que digo es cierto, la prueba de mi victoria. El cadáver del Amor." dijo la encapuchada dejando el cuerpo sobre la alargada mesa, hecha un ovillo de ropajes rojos, teñidos ahora con su propia sangre. Nadie podía creerlo. Un sólo ser había logrado lo que ninguno de ellos, ni todos juntos, habían conseguido siquiera a duras penas. Y ella, indiferente a reconocimientos ni ovaciones, ante las caras atónitas de todos, dio media vuelta para marcharse, pero el Odio la agarró fuerte del brazo y la detuvo. Y le dijo: "¡Espera! Dinos... ¿quién eres? ¿cuál es tu nombre?"
Y la encapuchada figura, dandose la vuelta de nuevo, dejó ver su demacrado rostro por el paso del tiempo y todos dejaron escapar un grito ahogado.
"...soy, la Rutina"

Más de una vez había mantenido conversaciones con ella, en las que sus descabelladas y oscuras ideas se habían acrecentado pensando que él debía ser el único en vestir el rojo. Y que debía hacer que ese color le representara y quedara mejor en él...
A su izquierda, por otro lado, estaba sentada la Indiferencia. Ni siquiera parecía estar escuchando, y ya debías ser una eminencia para llamar su atención. Mas el propósito del Odio de asesinar al Amor le había conseguido tentar, y arrancó una sonrisa malébola a todos los presentes al ser puesta la situación sobre la mesa.
Más allá estaban reunidos otros viejos amigos. La Ambición, vestía ropajes de seda y caras joyas para ostentar los títulos de los que disponía; el Pesimismo también estaba sentado allí, y el Egoísmo, con sus pies apoyados ocupando una silla vacía que habría pertenecido a la Cobardía anteriormente.
Crueldad y Frialdad amigas íntimas, sentadas al fondo. Mientras que ocupaban una esquina la Apatía, la Depresión y el Rencor...
Entonces alguien habló. Se trataba de los Celos, vestidos de inocente y pasteloso rosa...
Rompió el murmullo de la sala diciendo: "Yo mataré al Amor. Inventaré historias tan crueles y controlaré de tal manera las circunstancias que hagan desconfiar y decaer su fé".
Y así lo hizo, perversa y burlona... consiguió herir bastante al Amor. Pero no lo suficiente. Con gran esfuerzo y paciencia, el Amor pudo derrotar a los Celos y proclamarse victorioso.
Iracundo, el Odio ordenó a la Apatía y la Depresión rondar al Amor. Su intención era hacer que se sintiera tan triste, tan pesado... que no existiera en su cabeza una sola razón para su existencia.
Pero fracasaron... La Apatía y la Depresión llegaron con heridas graves, y el Amor se había hecho aún más fuerte con la experiencia de superarles.
De modo que decidió enviar a la Frialdad, que con altos tacones y esbelta figura, desapareció misteriosamente para traer después no más alentadoras noticias. De manera que decidió ir con el refuerzo de Crueldad y Egoísmo.
Así pues, los tres unieron fuerzas e hicieron sentir al Amor poco valorado y vulnerable. Le debilitaron hasta tal punto, y le golpearon tan fuerte... que realmente ya estaban a punto de saborear la victoria.
Pero al amanecer, el Amor pensó que debía haber una razón para todo aquello. Todo aquel... aquel odio, aquella crueldad y aquella oscuridad que se derramaba en sus días. Todo se acumulaba, pero hasta ahora había superado cada prueba... ¿Se quedaría ahí, sin más?
Ahí estaba el camino recorrido, donde había superado todo lo que le habían puesto por delante. Más débil y vulnerable al principio; más fuerte y confiado después. Había llorado hasta quedarse sin lágrimas, había peleado hasta sangrar los nudillos... ¡No! No podía quedarse ahí toda su historia.
Así que cuando la Frialdad le golpeó, él ni se inmutó; cuando la Crueldad le dio una patada, el Amor la esquivó; y cuando el Egoísmo intentó asfixiarle, él se deshizo de sus garras y le dio la espalda.
Y es que cuando se acerca a ti el Desprecio... para vencerlo hay que... ¡darle tu aprecio!
El Odio golpeaba la mesa de reuniones. Había ido gastado los sentimientos más fuertes y los más pequeños. Incluso aquellos a los que consideraba inútiles, los mandó a probar suerte.
Pero no la hubo...
Incluso la Traición y el Engaño participaron, y la Indiferencia no tuvo ni la oportunidad.
El Amor seguía fuerte y profundo aunque fuera ignorado. Persistente y tozudo ante la guadaña de las traiciones, indiferente a la amenaza del desengaño...
De modo que con valentía y arrojo superó y derrotó a todos y cada uno de ellos. De tal manera que al Odio no le quedó más remedio que apuntar: "En definitiva.... me temo que el Amor es invencible." y procedió a quitarse sus rojas ropas, cuando una figura oscura le detuvo.
Iba vestida de negro de pies a cabeza, y su rostro estaba cubierto por una enorme capucha. Con una voz surgida de las sombras, dijo: "Yo acabaré para siempre con el Amor."
Y sin más dilación se fue.
Se fue y no volvió. En el transcurso de días, semanas, y meses...
Todos se preguntaron de quién se trataría aquella figura que había dicho meses atrás que acabaría con el Amor. Al respecto de su tardanza, todos pensaron que debió fallar en su empresa.
Hasta que un día... Esa oscura figura volvió.
"Aqui os traigo, para que ante vuestros incrédulos y arrogantes ojos todos seais conscientes de que lo que digo es cierto, la prueba de mi victoria. El cadáver del Amor." dijo la encapuchada dejando el cuerpo sobre la alargada mesa, hecha un ovillo de ropajes rojos, teñidos ahora con su propia sangre. Nadie podía creerlo. Un sólo ser había logrado lo que ninguno de ellos, ni todos juntos, habían conseguido siquiera a duras penas. Y ella, indiferente a reconocimientos ni ovaciones, ante las caras atónitas de todos, dio media vuelta para marcharse, pero el Odio la agarró fuerte del brazo y la detuvo. Y le dijo: "¡Espera! Dinos... ¿quién eres? ¿cuál es tu nombre?"
Y la encapuchada figura, dandose la vuelta de nuevo, dejó ver su demacrado rostro por el paso del tiempo y todos dejaron escapar un grito ahogado.
"...soy, la Rutina"
El único misterio que no podía resolver... era por qué mi corazón no podía olvidarle . . .
viernes, 24 de septiembre de 2010
Mi tesoro...
Mateo dijo: No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Entonces una persona se para a preguntarse... ¿y qué cosa puedo atesorar, que perdure para siempre en mi propio cielo?
Ni mis recuerdos. Ni mis seres queridos. Ni lo que alcancé, lo que luché, lo que lloré, lo que perdí y luego recuperé con todas mis fuerzas.
A veces me pregunto si es cierto que no somos más que alma.
Eso es al menos lo que creo. Y si es cierto que no podemos apegarnos a nada, ¿acaso no nos hace feliz otro alma? Con otra cara u otro nombre... Con otra personalidad y otra presencia... Con otro sexo y otro pensamiento.
Si ese ser se esconde tan bien, ¿cómo vamos pues, a dar con él?
Sintiéndolo... es lo que se suele pensar.
Pero yo siento... y no siento nada. Sé algunas cosas pero me equivoco. Siento cosas muy profundas y verdaderas, pero ¿y si no fuese ese el sentimiento?
No me queda pues, más que esperar... y el tiempo me dirá si es esa la sensación verdadera. Si mi alma ama de verdad a ese otro alma. Si mi corazón atesora parte de ella...
No me queda más que seguir, en esta terrenal existencia. Con los pies sobre esta tierra sé que no debo temer ni desfallecer. Y que los golpes del destino no serán más que lo que me aparten de al lado lo que no necesito. Así pues... ¿debemos hacer algo realmente, para que vuelva ese alma?
Mi tesoro...
me paro a pensar, y tras cavilar un rato, mi mayor tesoro. El que estará en mi cielo y en mi corazón...
Mi tesoro... es todo el amor profesado.
Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Entonces una persona se para a preguntarse... ¿y qué cosa puedo atesorar, que perdure para siempre en mi propio cielo?
Ni mis recuerdos. Ni mis seres queridos. Ni lo que alcancé, lo que luché, lo que lloré, lo que perdí y luego recuperé con todas mis fuerzas.
A veces me pregunto si es cierto que no somos más que alma.
Eso es al menos lo que creo. Y si es cierto que no podemos apegarnos a nada, ¿acaso no nos hace feliz otro alma? Con otra cara u otro nombre... Con otra personalidad y otra presencia... Con otro sexo y otro pensamiento.
Si ese ser se esconde tan bien, ¿cómo vamos pues, a dar con él?
Sintiéndolo... es lo que se suele pensar.
Pero yo siento... y no siento nada. Sé algunas cosas pero me equivoco. Siento cosas muy profundas y verdaderas, pero ¿y si no fuese ese el sentimiento?
No me queda pues, más que esperar... y el tiempo me dirá si es esa la sensación verdadera. Si mi alma ama de verdad a ese otro alma. Si mi corazón atesora parte de ella...
No me queda más que seguir, en esta terrenal existencia. Con los pies sobre esta tierra sé que no debo temer ni desfallecer. Y que los golpes del destino no serán más que lo que me aparten de al lado lo que no necesito. Así pues... ¿debemos hacer algo realmente, para que vuelva ese alma?
Mi tesoro...
me paro a pensar, y tras cavilar un rato, mi mayor tesoro. El que estará en mi cielo y en mi corazón...
Mi tesoro... es todo el amor profesado.
jueves, 23 de septiembre de 2010
15 años
Siempre echaré de menos cuando Laura y yo eramos más pequeñas.Cuando la conocí, que se convirtió en una de mis mejores amigas... no tenía ni idea de cómo iba a darme cuenta poco más adelante, de que era una persona con la que tenía tanta compenetración, con quien me entendía, con quien... sentía que hablaba con alguien. No como con otras amigas.
Pequeñas cosas, en realidad.
Tampoco es que antes hablásemos de cosas muy importantes...
La cosa es que la Laura de 10-11 años la voy a tener siempre en la memoria. Esa inocencia, ese batido de chocolate una tarde en el trop - i - Cal xDDDD
Esos kinder, las tardes de verano cualquiera. O las de invierno. Las mañanas de los días de piscina, las noches dando vueltas por los mismos lares.
Mucho después de eso, los viajes a la playa, dormir en su casa, ir a hurtadillas a por cajas de jamón... xD
Y bastantes años más adelante, las cachimbas a hurtadillas, las veces que nos hemos perdido, los viajecillos incontrolados, las escapadas, las noches en mi casa, mi primera borraxera contigo, las lokuras con final feliz, las de final extraño... Las pilladas (estamos en la parada del bus ya... ya vamos. "¡¿COMO VAS A ESTAR EN LA PARADA SI TE ESTOY LLAMANDO AL FIJOOOO?!"), mi confianza en ti... Esa que es sagrada. ¿De qué cosas no habremos hablado tú y yo? Si nos decimos hasta las malas. Esas que nos molestan. Esas de las que no nos damos cuenta y que a veces han derivado en peleas.
Pero luego siempre hemos vuelto, siempre hemos vuelto las dos con una disculpa en la boca. Al unísono. Pensando cómo hemos podido discutir como tontas.
Creo que contigo no es una amistad eterna, ni un vínculo, ni algo que nunca se acaba.
Creo que es algo que ya estaba ahí, que desde que nacimos alguien decidió que seríamos más que eso, que seríamos hermanas. Con sus cosas buenas y sus cosas malas.
Y realmente, a lo largo de este tiempo que te conozco... y de las cosas que he vivido contigo. De que me hayas visto crecer y cambiar, y yo a ti... Lo único que siento es no haberte conocido antes, mucho antes, en mi vida.
Pero bueno, dicen que hay cosas que suceden cuando tienen que pasar. Y eso, se aplica a todas las cosas :P
Hoy cumples 15 años.
Esa edad que yo siempre te dije, cuando nos conocimos, que deseaba alcanzar.
Tú siempre me has dicho que te parecen mejores los 17, (podríamos intercambiarnos no? xDDD) pero creo que estos no se te están dando nada mal.
No me cansaré nunca de decirte que eres muy diferente a todas las personas que conozco. Que cuando estoy contigo me siento en casa...
Y siempre que me ha ocurrido algo has estado ahí. Tanto físicamente, para darme descanso y un fredyllorch de desayuno xDD; como moralmente, para animarme y hacerme ver de otro modo las cosas. De hecho, recuerdo que las peores veces que lo he pasado en la vida, he quedado contigo. Y siempre, no sé cómo, ni siquiera hablando o en silencio, me has hecho sentir mucho mejor.
Y es que es cierto. Si ya desde el día en que conocí a Laura comencé a ver que era diferente... con el paso de los años he visto que no me equivocaba.
Y es asombroso, realmente increíble, como cambiamos. Si miramos atrás realmente seguimos teniendo la misma esencia. Y al no estar mucho separadas tampoco nos damos cuenta de lo que crecemos o maduramos, pero al echar un ojo a unos años antaño... dios. Sí que se nota.
Y me siento orgullosa de ella... es una persona que admiro muchísimo. Por su fortaleza, esa que ella aún no sabe que tiene (y que ni siquiera yo soy consciente aún de lo grande que es), por su forma de ver las cosas, por su romanticismo (aunque ella diga que de romántica nada xP), por su sensibilidad y su capacidad de comprender a las personas, de hacerlas sentir valiosas. Ella es una de esas personas que brillan con luz propia, porque cuando se va... te das cuenta de lo oscuro que veías todo antes de que ella llegara.
Ella es, sin lugar a dudas, una de esas personas que no puedes perderte. Ya que saca lo mejor de cada uno, incluso lo más recóndito, incluso lo más difícil.
Y a la hora de enfrentarse a todo, de correr con fuerzas, de arriesgarse, de probar su amor, su fé y su esperanza... jamás, jamás le teme a nada; y si ha de temer a algo... enfrentará ese miedo con todas sus fuerzas y nunca se rendirá.
Esto es poco, para lo que puedo sentir, pensar y decir de ti, yesster...
Sé que son muchos años. Por eso cada día me cuesta más definir lo importante que eres en mi vida.
Porque no estás en mi vida simplemente, sino que eres parte de ella.
Y sé que esto no cambiará, que llegarán muchos más años adelante. En que nos hayamos realizado. Hayamos logrado muchas de las cosas que hoy en día nos preocupan, aunque tengamos otros problemas crecientes (lo natural, tener problemas siempre es corriente). Pero nos miraremos, sabremos que somos felices, que no ha cambiado nada pero ha cambiado todo. Que hemos hecho el camino juntas, y que todo el amor, la confianza, la fé depositada, los sueños, las ilusiones que se rompieron o los caminos que cambiaron de rumbo.... eran necesarios para descubrir, aprender y darnos cuenta de cuáles son las cosas que realmente deben ser valoradas.
¡¡¡Feliz cumpleaños yesster!!!
Feliz cumpleaños de verdad, porque te doy gracias por un año más contigo ñ_____ñ
Ya sabes e____ê nos toka cachimbear y yonkear para celebrarlo!! (incluso cuando no hay k celebrar nada, celebraremos iwalmente!!!!!)
Un besazo............... y que cuuuuuumplas muuuuchos mas (8) (8) (8) (8)Estoy deseando quedar con Jozetoso y contigo ñ_____________________________________ñ
Gracias por todo yesster
=D
lunes, 20 de septiembre de 2010
Duerme...
¿Son tus sueños un refugio? Entre la oscuridad del cielo, o cuando el sol aún está alto. Duerme.
Su sentido es la razón que todo lo mueve. Una estrella, un deseo... Duerme.
Entre sus sueños está seguro, donde nada puede alterarlo ni tocarlo.
Entre las sábanas y el algodón donde es protegido... por nubes, amor, ángeles...
Y yo aqui, también duermo... Para encontrar la paz. Para ver si te hallo. Para tratar de darle un sentido.
Los sueños me hablan. Me protegen, aunque de extraña manera... Duermo.
Escucho tu respiración y tus latidos como si fuéramos uno mismo. Como si estuvieramos destinados a saber del otro.

Incluso en sueños...
Duerme, sin estar dormido.
Su sentido es la razón que todo lo mueve. Una estrella, un deseo... Duerme.
Entre sus sueños está seguro, donde nada puede alterarlo ni tocarlo.
Entre las sábanas y el algodón donde es protegido... por nubes, amor, ángeles...
Y yo aqui, también duermo... Para encontrar la paz. Para ver si te hallo. Para tratar de darle un sentido.
Los sueños me hablan. Me protegen, aunque de extraña manera... Duermo.
Escucho tu respiración y tus latidos como si fuéramos uno mismo. Como si estuvieramos destinados a saber del otro.
Incluso en sueños...
Duerme, sin estar dormido.
Nubes con tu cara
Cuando te imagino... te recuerdo, te veo siempre callado.
Siempre serio. Pero no mal.
Me cuesta acordarme de tu sonrisa...
¿Sabes? Quizá hay cosas que se valoran más por su belleza inusual.
De manera que a pesar de saber que no eres así siempre, te imagino tranquilo. Callado. Paciente.
Incluso teniendo una leve sensación de escucharte durante horas hablar y jamás cansarme de tu voz.
También recuerdo el cielo.
Lo recuerdo y pienso: hoy parece como si... fuera uno de esos días, en que estaba junto a él.
Por la posición estratégica de las nubes. Por el color azulado exacto del cielo...
Por mis pestañas tristes.
Por... no saberlo.
... y mi voz se apaga poco a poco
como una canción a la que no han sabido escribirle final ...

Siempre serio. Pero no mal.
Me cuesta acordarme de tu sonrisa...
¿Sabes? Quizá hay cosas que se valoran más por su belleza inusual.
De manera que a pesar de saber que no eres así siempre, te imagino tranquilo. Callado. Paciente.
Incluso teniendo una leve sensación de escucharte durante horas hablar y jamás cansarme de tu voz.
También recuerdo el cielo.
Lo recuerdo y pienso: hoy parece como si... fuera uno de esos días, en que estaba junto a él.
Por la posición estratégica de las nubes. Por el color azulado exacto del cielo...
Por mis pestañas tristes.
Por... no saberlo.
... y mi voz se apaga poco a poco
como una canción a la que no han sabido escribirle final ...

Tuve una vida y no me acuerdo...
que yo te voy a echar de menos mientras siga acordándome de ti.
Que yo te voy a echar de menos...
...
Cómo no te voy a echar de menos.........
domingo, 19 de septiembre de 2010
Y no podrán pararme
Sí. Los adolescentes nos cabreamos con facilidad.
Nos irritan las pequeñas cosas...
pero qué le vamos a hacer, todo es hormonal.
Parece que somos unos vagos porque tenemos sensación de cansancio todo el tiempo. Pero tampoco es causa psicológica, es algo, como digo... meramente hormonal.
¿Qué somos pues los adolescentes, a parte de insoportables?
Si nos tratan como niños con la responsabilidad de adultos. Al menos, en mi caso... parece así.
Algunas veces me alegro, porque tal vez de no ser así mi actitud sería algo diferente. Pero yo no creo necesitar a estas alturas de la vida, que me eduquen sobre lo que está bien y lo que está mal.
Sé que debo tener cuidado por la calle, y no volver sola a las tantas. Pero... ¿acaso eso no me puede pasar a cualquier hora del día? ¿acaso no me ocurriría con 20 años viviendo sola?
También sé que no debo confiar en desconocidos, tener cuidado con los enemigos y más con la confianza depositada en los amigos. Que hay más hombres que mujeres en el crimen, que hay gente que está pirada.... Etc etc.
Pero a parte de esas vanalidades, la verdad es que hay cosas más importantes que me cabrean. Quizá por la situación actual. Quizá por estar frustrada con la vida.
¿Será todo cuestión de cambiar la manera de pensar?
No lo sé... pero al menos, a mi modo de ver las cosas, estoy bastante harta.
He probado de todo.
Pero nadie puede evitar sentir ilusión o esperanza. Nadie puede evitar decepcionarse... Porque si no esperásemos nada, viviríamos decepcionados para siempre.
Quizá ya no me pinchen tanto la desigualdades, a lo mejor porque ya hago caso omiso, o porque sé que en poco tiempo yo misma podré construir esa igualdad en la que deseo vivir. (O al menos intentar parecerlo). Quizá porque algún día dejaré de ser una marioneta de este sistema... quizá porque ahora mismo no me importan nada los principios.
Tengo claras ciertas cosas. Y es que quizá, la humanidad se vea obligada a vivir en un eterno desconcierto frente a las posibilidades, la suerte, los sueños que cumplir y tras los que ir, las personas que aman y los planes deseados. Pero aunque alcancen todo eso, aunque yo lo vea desde fuera, con sus absurdos problemas como tenemos todos, con sus frustraciones e inseguridades....
Yo quiero llegar más allá.
Yo quiero algo más.
Yo haré mucho, muchísimo más que eso.
Nos irritan las pequeñas cosas...
pero qué le vamos a hacer, todo es hormonal.
Parece que somos unos vagos porque tenemos sensación de cansancio todo el tiempo. Pero tampoco es causa psicológica, es algo, como digo... meramente hormonal.
¿Qué somos pues los adolescentes, a parte de insoportables?
Si nos tratan como niños con la responsabilidad de adultos. Al menos, en mi caso... parece así.
Algunas veces me alegro, porque tal vez de no ser así mi actitud sería algo diferente. Pero yo no creo necesitar a estas alturas de la vida, que me eduquen sobre lo que está bien y lo que está mal.
Sé que debo tener cuidado por la calle, y no volver sola a las tantas. Pero... ¿acaso eso no me puede pasar a cualquier hora del día? ¿acaso no me ocurriría con 20 años viviendo sola?
También sé que no debo confiar en desconocidos, tener cuidado con los enemigos y más con la confianza depositada en los amigos. Que hay más hombres que mujeres en el crimen, que hay gente que está pirada.... Etc etc.
Pero a parte de esas vanalidades, la verdad es que hay cosas más importantes que me cabrean. Quizá por la situación actual. Quizá por estar frustrada con la vida.
¿Será todo cuestión de cambiar la manera de pensar?
No lo sé... pero al menos, a mi modo de ver las cosas, estoy bastante harta.
He probado de todo.
Pero nadie puede evitar sentir ilusión o esperanza. Nadie puede evitar decepcionarse... Porque si no esperásemos nada, viviríamos decepcionados para siempre.
Quizá ya no me pinchen tanto la desigualdades, a lo mejor porque ya hago caso omiso, o porque sé que en poco tiempo yo misma podré construir esa igualdad en la que deseo vivir. (O al menos intentar parecerlo). Quizá porque algún día dejaré de ser una marioneta de este sistema... quizá porque ahora mismo no me importan nada los principios.
Tengo claras ciertas cosas. Y es que quizá, la humanidad se vea obligada a vivir en un eterno desconcierto frente a las posibilidades, la suerte, los sueños que cumplir y tras los que ir, las personas que aman y los planes deseados. Pero aunque alcancen todo eso, aunque yo lo vea desde fuera, con sus absurdos problemas como tenemos todos, con sus frustraciones e inseguridades....
Yo quiero llegar más allá.
Yo quiero algo más.
Yo haré mucho, muchísimo más que eso.
Se enamoraron de la ausencia del otro
Ella soñaba con alguien como él. Pero no era él.
No sabía exactamente los rasgos que debiera tener alguien para cautivarla, enamorarla, hacerse imprescindible en su corazón para siempre.
Sólo tenía la idea en su cabeza de que había alguien que su corazón deseaba y que le hablaba flojito por las noches. Y ella soñaba, visualizaba en aquellas lluviosas noches. Hasta que una de esas noches, inesperadamente, ese alguien llegó.
Se enamoraron de lo desconocido, del deseo de poder estar unidos.
Se enamoraron de lo imposible, lo intocable, la imperfección de alzar el brazo y rozarse.
Y sufrieron casi un año entero. Soñándose... buscándose.
Luchando sin descanso día tras día, por saber que sí que existía alguien lo suficiente especial para hacer ese camino.
Otros hubo en el camino que intentaron conquistarla. Que la cortejaron y esperanzaron con la ilusión de ser buenos amantes. Pero todos fracasaron, le hicieron daño.
A pesar de que ella no buscara nada en concreto, más que a su amado... y el deseo de volver a casa, conocer personas así le hizo pensar si no sería ella como ellos. Incluso si no sería aquel que amaba tan decepcionante. Quizá deseamos las cosas únicamente cuando no las tenemos y podemos saborear en sueños la victoria del trofeo...
Pero no, esa idea no cabía en su cabeza. ¿Cómo iba a ser?
Alcanzar lo que tu corazón desea quizá sea decepcionante, pero más desconcertante resultaría no ir tras ello, pues es la única esperanza.
De manera que haciendo ya caso omiso de los otros que en su camino aparecieron y trataron de desviarla, ella siguió luchando, andando, aprendiendo, buscando.
Hasta que ella... le perdió.
Le perdió ya que decían que había muerto en el intento. Que jamás la encontraría. Que nunca la llevaría a casa. Y lloró, y desesperó.
Aún siendo alguien que conocía tan poco, y de quien se había enamorado más que nada en sus sueños.
Pero era... su esperanza.
De manera que ante la ausencia permanente y la desesperanza que trae consigo la muerte, a ella ya no le importaba nada. Estaba dispuesta a cambiar sus sueños por otro futuro...
Jamás llegaría a casa, ¿cómo iba a seguir en esa eterna utopía? Tenía que buscar algo nuevo... una protección, un sino. Algo por lo que sobrevivir. Tenía que olvidarle...
Así que escogió a otro. Pero el amor profesado por su amado fallecido sólo resplandecía más y más con ese otro. Mas, ¿qué podía ella hacer?
Y en el último momento, cuando iba a encadenarse de por vida a la oscuridad y a la desdicha, algo le habló en su interior. Su príncipe, su amado, su todo... Seguía dentro de su corazón, aunque ya no tuviera vida. Sonó esa canción, escuchó incluso su voz. Y decidió creer en él, aunque todo estuviera perdido.
Así que renunció a ese otro, condena dulce que la llenaría de riquezas y tristeza en su amarga realidad, donde cada día de su vida echaría de menos todo lo que, por una desdicha, salió mal.
Entonces pensó que tal vez aquella decisión no devolviera a la vida a quien amaba, pero le daría a ella la esperanza de avanzar. De buscar otro camino en el que ser feliz...
Y justo cuando lo creía todo perdido, y estaba a punto de comenzar su solitario camino... él apareció, de la nada.Y todas sus esperanzas y sus sueños parecían ascender y brillar en el aire. Era como si en su corazón tirasen cohetes, y sus ojos estaban llorando como nunca antes.
Quizá aún tuvieran que conocerse, que recuperar aquel tiempo perdido... Quizá ni siquiera fuera lo que esperaba, dado que se enamoró en sueños de aquella figura que la llevó una vez a casa.
Pero en ese momento, y después de todo lo que había esperado y luchado, le dio igual.
Si había alguna esperanza, un camino, y que además deseara, era estar a su lado. Y con él quería construir ese camino.
Con él, siempre sabría volver a casa.
No sabía exactamente los rasgos que debiera tener alguien para cautivarla, enamorarla, hacerse imprescindible en su corazón para siempre.
Sólo tenía la idea en su cabeza de que había alguien que su corazón deseaba y que le hablaba flojito por las noches. Y ella soñaba, visualizaba en aquellas lluviosas noches. Hasta que una de esas noches, inesperadamente, ese alguien llegó.
Se enamoraron de lo desconocido, del deseo de poder estar unidos.
Se enamoraron de lo imposible, lo intocable, la imperfección de alzar el brazo y rozarse.
Y sufrieron casi un año entero. Soñándose... buscándose.
Luchando sin descanso día tras día, por saber que sí que existía alguien lo suficiente especial para hacer ese camino.
Otros hubo en el camino que intentaron conquistarla. Que la cortejaron y esperanzaron con la ilusión de ser buenos amantes. Pero todos fracasaron, le hicieron daño.
A pesar de que ella no buscara nada en concreto, más que a su amado... y el deseo de volver a casa, conocer personas así le hizo pensar si no sería ella como ellos. Incluso si no sería aquel que amaba tan decepcionante. Quizá deseamos las cosas únicamente cuando no las tenemos y podemos saborear en sueños la victoria del trofeo...
Pero no, esa idea no cabía en su cabeza. ¿Cómo iba a ser?
Alcanzar lo que tu corazón desea quizá sea decepcionante, pero más desconcertante resultaría no ir tras ello, pues es la única esperanza.
De manera que haciendo ya caso omiso de los otros que en su camino aparecieron y trataron de desviarla, ella siguió luchando, andando, aprendiendo, buscando.
Hasta que ella... le perdió.
Le perdió ya que decían que había muerto en el intento. Que jamás la encontraría. Que nunca la llevaría a casa. Y lloró, y desesperó.
Aún siendo alguien que conocía tan poco, y de quien se había enamorado más que nada en sus sueños.
Pero era... su esperanza.
De manera que ante la ausencia permanente y la desesperanza que trae consigo la muerte, a ella ya no le importaba nada. Estaba dispuesta a cambiar sus sueños por otro futuro...
Jamás llegaría a casa, ¿cómo iba a seguir en esa eterna utopía? Tenía que buscar algo nuevo... una protección, un sino. Algo por lo que sobrevivir. Tenía que olvidarle...
Así que escogió a otro. Pero el amor profesado por su amado fallecido sólo resplandecía más y más con ese otro. Mas, ¿qué podía ella hacer?
Y en el último momento, cuando iba a encadenarse de por vida a la oscuridad y a la desdicha, algo le habló en su interior. Su príncipe, su amado, su todo... Seguía dentro de su corazón, aunque ya no tuviera vida. Sonó esa canción, escuchó incluso su voz. Y decidió creer en él, aunque todo estuviera perdido.
Así que renunció a ese otro, condena dulce que la llenaría de riquezas y tristeza en su amarga realidad, donde cada día de su vida echaría de menos todo lo que, por una desdicha, salió mal.
Entonces pensó que tal vez aquella decisión no devolviera a la vida a quien amaba, pero le daría a ella la esperanza de avanzar. De buscar otro camino en el que ser feliz...
Y justo cuando lo creía todo perdido, y estaba a punto de comenzar su solitario camino... él apareció, de la nada.Y todas sus esperanzas y sus sueños parecían ascender y brillar en el aire. Era como si en su corazón tirasen cohetes, y sus ojos estaban llorando como nunca antes.
Quizá aún tuvieran que conocerse, que recuperar aquel tiempo perdido... Quizá ni siquiera fuera lo que esperaba, dado que se enamoró en sueños de aquella figura que la llevó una vez a casa.
Pero en ese momento, y después de todo lo que había esperado y luchado, le dio igual.
Si había alguna esperanza, un camino, y que además deseara, era estar a su lado. Y con él quería construir ese camino.
Con él, siempre sabría volver a casa.

sábado, 18 de septiembre de 2010
Estoy ardiendo, no lo ves???
Estaba besando sus labios, tan tiernos.. tan cariñosos. Y le transportaban a otro planeta donde sólo podía sentirse feliz y querida.
Y se despertó llorando
entre un millón de insectos que entraban por su boca y sus oidos. Y contra más gritaba mayor era su agonía y su dolor.
Gritaba con fuerza al cielo y caían arañas del techo, y las caras de los demas se derretian ante sus ojos.
Mientras, todo se volvía más y más oscuro, y sólo se oían millones de patas moviéndose y trepando por su cuerpo. El olor de la podredumbre, el sabor mas repugnante mezclado con su miedo y la soledad de todo aquello.
Y lo más doloroso
es que se preguntaba
donde estaba el...
que no la rescataba de eso
viernes, 17 de septiembre de 2010
¿Y si mueres en mis sueños?
Me he dado cuenta en a penas dos días... que me da miedo dormir por la noche.
No lo soporto... Y me esfuerzo, me esfuerzo en seguir durmiendo aun cuando se escapa un aullido de terror de mis labios, causado por mis sueños; aun cuando todo está tan oscuro y acabo de ver el horror de su sombra convertida en cenizas.
Y os quiero tanto...
Y me siento tan sola...
Dios... ¿qué pretenden hacer conmigo?
Quizá simplemente no esté acostumbrada... Ya que hace a penas nada ha comenzado esto. Mañana tengo mi primer día de clase normal. No estoy nerviosa, aunque tengo ganas de empezar...
Quizá por primera vez en muchos años, me gusta mi clase. Las expectativas del nuevo curso, puedo incluso visualizarme a otra altura del año y pensar que seré feliz haciendo lo que hago.
Sí... tal vez sea esto lo que tanto tiempo estuve soñando.
Me apetece seguir viviendo, claro que sí. Más y más rápido, aunque sepa que debo ser paciente. No atropellarme, no ir deprisa tan lejos. Pero por otro lado... hay algo oscuro que me ha hecho encender la luz y me ha levantado. No sé... en qué momento, me he despertado cansada de seguir soñando, cosas atroces.... muerte, fuego, cenizas, oscuridad... ¿Nunca has soñado que intentas encender la luz y las bombillas están fundidas? Esta vez ocurría algo parecido, las bombillas daban muy poca luz, porque estaba hecho así a propósito "para no gastar". Pero era espantoso quedarse sola noches enteras a oscuras, y con el terror de esas historias deambulando por el lugar.
También soñé que un chico me llevaba a casa. Era viernes noche y había mucha gente por la calle. De esa que no quieres encontrarte, de esa que le dará igual acercarse, decirte o hacerte algo que provoque carcajadas en los demás. Pero él se vino conmigo, me preguntó dónde vivía. Empezamos a correr. Tanto y tan angustiosamente x_X que empezaba a dolerme el costado.
Sin saber por qué, ese chico al final no me llevó a casa, sino a una guerra. Pero no me importaba. Todo el camino que habíamos hecho (cruzando a toda velocidad semáforos a punto de ponerse en rojo primero, y esquivando apisonadoras del ejército después, por ejemplo o_o), me había preparado y me había hecho fuerte, predispuesta. Un compañero le preguntó que qué tal andaba yo de fuerza e hicieron pruebas. En principio les pareció poco, pero cuando lo vieron más de cerca dijeron que "no iba mal".
Y claro, este sueño contado es mucho más fácil de darle explicaciones cuerdas, ¿no?
Sinceramente es lo más normal que he soñado esta noche... porque lo demás todo han sido pesadillas. Me alegro de que en esta época no ande serpenteando entre autobuses, paraguas y la preocupación de llegar tarde al trabajo... Aunque me gustaría volver a currar. Pero siento que debo entregarme al 100% en esto primero, y luego ya veremos.
Creo que no estoy sola, a pesar de que tenga esa sensación al despertarme. O en los sueños. O por las noches. ¿Cuándo no he tenido esa sensación, desde que tengo memoria?
Sé que simplemente tengo un mundo que redecorar, una historia que seguir encaminando... y algún amigo con el que contar. Ellos... saben quiénes son.
Lo demás, de momento...
Me parece que no me importará

No lo soporto... Y me esfuerzo, me esfuerzo en seguir durmiendo aun cuando se escapa un aullido de terror de mis labios, causado por mis sueños; aun cuando todo está tan oscuro y acabo de ver el horror de su sombra convertida en cenizas.
Y os quiero tanto...
Y me siento tan sola...
Dios... ¿qué pretenden hacer conmigo?
Quizá simplemente no esté acostumbrada... Ya que hace a penas nada ha comenzado esto. Mañana tengo mi primer día de clase normal. No estoy nerviosa, aunque tengo ganas de empezar...
Quizá por primera vez en muchos años, me gusta mi clase. Las expectativas del nuevo curso, puedo incluso visualizarme a otra altura del año y pensar que seré feliz haciendo lo que hago.
Sí... tal vez sea esto lo que tanto tiempo estuve soñando.
Me apetece seguir viviendo, claro que sí. Más y más rápido, aunque sepa que debo ser paciente. No atropellarme, no ir deprisa tan lejos. Pero por otro lado... hay algo oscuro que me ha hecho encender la luz y me ha levantado. No sé... en qué momento, me he despertado cansada de seguir soñando, cosas atroces.... muerte, fuego, cenizas, oscuridad... ¿Nunca has soñado que intentas encender la luz y las bombillas están fundidas? Esta vez ocurría algo parecido, las bombillas daban muy poca luz, porque estaba hecho así a propósito "para no gastar". Pero era espantoso quedarse sola noches enteras a oscuras, y con el terror de esas historias deambulando por el lugar.
También soñé que un chico me llevaba a casa. Era viernes noche y había mucha gente por la calle. De esa que no quieres encontrarte, de esa que le dará igual acercarse, decirte o hacerte algo que provoque carcajadas en los demás. Pero él se vino conmigo, me preguntó dónde vivía. Empezamos a correr. Tanto y tan angustiosamente x_X que empezaba a dolerme el costado.
Sin saber por qué, ese chico al final no me llevó a casa, sino a una guerra. Pero no me importaba. Todo el camino que habíamos hecho (cruzando a toda velocidad semáforos a punto de ponerse en rojo primero, y esquivando apisonadoras del ejército después, por ejemplo o_o), me había preparado y me había hecho fuerte, predispuesta. Un compañero le preguntó que qué tal andaba yo de fuerza e hicieron pruebas. En principio les pareció poco, pero cuando lo vieron más de cerca dijeron que "no iba mal".
Y claro, este sueño contado es mucho más fácil de darle explicaciones cuerdas, ¿no?
Sinceramente es lo más normal que he soñado esta noche... porque lo demás todo han sido pesadillas. Me alegro de que en esta época no ande serpenteando entre autobuses, paraguas y la preocupación de llegar tarde al trabajo... Aunque me gustaría volver a currar. Pero siento que debo entregarme al 100% en esto primero, y luego ya veremos.
Creo que no estoy sola, a pesar de que tenga esa sensación al despertarme. O en los sueños. O por las noches. ¿Cuándo no he tenido esa sensación, desde que tengo memoria?
Sé que simplemente tengo un mundo que redecorar, una historia que seguir encaminando... y algún amigo con el que contar. Ellos... saben quiénes son.
Lo demás, de momento...
Me parece que no me importará

I died in my dreams... what´s that suppose to mean? Got lost in the fire...
I died in my dreams, reaching out for your hand...
My fatal desire
My fatal desire
jueves, 16 de septiembre de 2010
Tan parecidos
No somos tan diferentes.
Nos cansamos, nos aburrimos de todo. El mundo a veces nos parece deprimente.
Incluso expulsamos de él a las personas que nos importan y nos quieren. Rechazamos su ayuda, evitamos el contacto social y nos ahogamos.
Somos iguales. Pero... ¿encaja esa igualdad?
¿Y si me cansara yo de ti, antes que tú de mí?
¿Y si nos cansáramos a la vez?
¿Significa esto que jamás seremos felices? ¿Ni juntos ni separados?
Ya entiendo, más o menos, qué es lo que hay que hacer... para valorar un medio en el que se vive. Supongo que tú empiezas a verlo también. Pero habría sido justo y equitativo descubrirlo y aprenderlo a la vez...
Tal vez, tal vez sea a la vez, aunque estemos lejos...
Una vez nos reunimos, en aquel parque. Y hablamos de todo, y coincidimos en muchas cosas, claramente. Lo que más me llamó la atención es nuestra constante necesidad de evadirnos y pasar de todo, del mundo, de la gente, de las obligaciones, del espacio...
Quizá por eso a veces sentimos que nos odian. Quizá por eso a veces no abrimos los ojos.
Quizá por eso nos encontramos en un mundo virtual como este.
Dime... ¿vas a quedarte atras? ¿voy a continuar yo antes que tú? ¿o vas a seguirme por este camino?
Si decides levantarte y espabilar... igual alcanzamos el ritmo
Juntos
Si no... me temo que dejaré lo innecesario en tierra, y me iré

Nos cansamos, nos aburrimos de todo. El mundo a veces nos parece deprimente.
Incluso expulsamos de él a las personas que nos importan y nos quieren. Rechazamos su ayuda, evitamos el contacto social y nos ahogamos.
Somos iguales. Pero... ¿encaja esa igualdad?
¿Y si me cansara yo de ti, antes que tú de mí?
¿Y si nos cansáramos a la vez?
¿Significa esto que jamás seremos felices? ¿Ni juntos ni separados?
Ya entiendo, más o menos, qué es lo que hay que hacer... para valorar un medio en el que se vive. Supongo que tú empiezas a verlo también. Pero habría sido justo y equitativo descubrirlo y aprenderlo a la vez...
Tal vez, tal vez sea a la vez, aunque estemos lejos...
Una vez nos reunimos, en aquel parque. Y hablamos de todo, y coincidimos en muchas cosas, claramente. Lo que más me llamó la atención es nuestra constante necesidad de evadirnos y pasar de todo, del mundo, de la gente, de las obligaciones, del espacio...
Quizá por eso a veces sentimos que nos odian. Quizá por eso a veces no abrimos los ojos.
Quizá por eso nos encontramos en un mundo virtual como este.
Dime... ¿vas a quedarte atras? ¿voy a continuar yo antes que tú? ¿o vas a seguirme por este camino?
Si decides levantarte y espabilar... igual alcanzamos el ritmo
Juntos
Si no... me temo que dejaré lo innecesario en tierra, y me iré

Mientras los sueños no tengan fin, el camino será ilimitado; sólo lo bloquea el miedo....
miércoles, 15 de septiembre de 2010
¡Que intento ser feliz...!
Se acabó... el odio me arroyó la razón, mis sueños son un sinsentido.
Y el amor... se fue volando por el balcón, donde no tuviera enemigos.

Igual que en los sueños, cuando andas desorientado y todo es en blanco y negro...
Igual que esa sensación, cuando te castigaban de niño.
Tumbarte en la cama mirando al techo, y dormirte pensando... No tengo a dónde huir . . .
...Y desde entonces de esta cárcel no me dejan salir
Parecería demasiado complejo, comparar un sueño. ¿Dónde se fueron aquellos días que no parecieron reales? ¿Eran aquello el sueño?
Y... Sigo preso...
Tal vez nunca había pasado por algo así, y aún no me tocaba... Tal vez...
Necesito saber... de dónde sale el Sol, y de qué se esconde . . .

Pero es peor que el despertar de un sueño. Es un letargo largo, es una realidad imperfecta y delicada. Es la destrucción de un templo. Es una bomba inteligente...
Una bomba que sólo se ha llevado lo bueno.
Me miro en el agua de vuestra hipocresía, y ni mi reflejo me es fiel a mí. Busco de nuevo esa sensación... y sólo la tiene mi corazón. Sólo existe en mi alma, sólo es posible en los sueños...
...
¿Si?
Pues... que así sea

Y el amor... se fue volando por el balcón, donde no tuviera enemigos.

Y es que soy maestra de la contradicción, y experta de romper lo prohibido
Igual que en los sueños, cuando andas desorientado y todo es en blanco y negro...
Igual que esa sensación, cuando te castigaban de niño.
Tumbarte en la cama mirando al techo, y dormirte pensando... No tengo a dónde huir . . .
...Y desde entonces de esta cárcel no me dejan salir
Parecería demasiado complejo, comparar un sueño. ¿Dónde se fueron aquellos días que no parecieron reales? ¿Eran aquello el sueño?
Y... Sigo preso...
Tal vez nunca había pasado por algo así, y aún no me tocaba... Tal vez...
Necesito saber... de dónde sale el Sol, y de qué se esconde . . .
Pero es peor que el despertar de un sueño. Es un letargo largo, es una realidad imperfecta y delicada. Es la destrucción de un templo. Es una bomba inteligente...
Una bomba que sólo se ha llevado lo bueno.
Me miro en el agua de vuestra hipocresía, y ni mi reflejo me es fiel a mí. Busco de nuevo esa sensación... y sólo la tiene mi corazón. Sólo existe en mi alma, sólo es posible en los sueños...
...
¿Si?
Pues... que así sea

Si no te vuelvo a ver, no quiero despertar... la realidad no me abandona
Busco un mundo mejor, y escarbo en un cajón por si aparece entre mis cosas . . .
lunes, 13 de septiembre de 2010
Mi hogar eres tú
Quizá todos busquemos, de alguna manera, nuestro lugar.
El sitio al que pertenecemos, un lugar al que regresar...
Un hogar.
Aunque a veces se le llame lugar, no es el dónde ni el cuándo. Creo que el hogar son las personas. Que hay un mapa en tu corazón que te llevará a él, ellos... ella.
Quizás ese lugar ande cerca, y no lo sepas.
Érase una vez...
...un chico que no sabía donde había nacido…
Ya de pequeño decidió que algún día iría a buscar su tierra natal. El lugar donde había nacido, sus primeros recuerdos…
—¿Pero por qué?
Porque quería saber... quería saber cómo eran sus padres, la casa donde nació...
Un buen día, el muchacho se alejó del padre que le había criado y emprendió un viaje en busca de su tierra natal. Lo único que recordaba... era un resplandor azul.
—¿Un resplandor azul?
Sí, ese era el único recuerdo que tenía. Pensaba que quizás fuera el mar...
—¿Y el chico… encontró su tierra natal?
Uy, uy, qué impaciente... El chico vivió muchas aventuras… Pero bueno, nos las saltaremos.
En resumidas cuentas, no encontró lo que buscaba. No es de extrañar, la única pista que tenía era el color de aquella luz... Decidió regresar al hogar donde le habían criado... Y, entonces, ¿qué crees que hizo su padre adoptivo?
—¡Le recibió con los brazos abiertos!
¡Qué va! Alzó el puño y empezó a golpearle... PUM! PAM! ZAS! PLASH!
—¿Por qué?
Quién sabe... pero después ocurrió algo aún más sorprendente.
Después de golpearle, el padre adoptivo... le sonrió. ¿Puedes creértelo? ¡Despues de darle una paliza! Pero por alguna extraña razón, cuando el muchacho vio esa cara sonriente pensó... “Ah, es aquí. Este es el lugar al que siempre puedo regresar...”
El chico aún sigue buscando su tierra natal. Pero, ya tiene un “lugar al que regresar”.

El sitio al que pertenecemos, un lugar al que regresar...
Un hogar.
Aunque a veces se le llame lugar, no es el dónde ni el cuándo. Creo que el hogar son las personas. Que hay un mapa en tu corazón que te llevará a él, ellos... ella.
Quizás ese lugar ande cerca, y no lo sepas.
Érase una vez...
...un chico que no sabía donde había nacido…
Ya de pequeño decidió que algún día iría a buscar su tierra natal. El lugar donde había nacido, sus primeros recuerdos…
—¿Pero por qué?
Porque quería saber... quería saber cómo eran sus padres, la casa donde nació...
Un buen día, el muchacho se alejó del padre que le había criado y emprendió un viaje en busca de su tierra natal. Lo único que recordaba... era un resplandor azul.
—¿Un resplandor azul?
Sí, ese era el único recuerdo que tenía. Pensaba que quizás fuera el mar...
—¿Y el chico… encontró su tierra natal?
Uy, uy, qué impaciente... El chico vivió muchas aventuras… Pero bueno, nos las saltaremos.
En resumidas cuentas, no encontró lo que buscaba. No es de extrañar, la única pista que tenía era el color de aquella luz... Decidió regresar al hogar donde le habían criado... Y, entonces, ¿qué crees que hizo su padre adoptivo?
—¡Le recibió con los brazos abiertos!
¡Qué va! Alzó el puño y empezó a golpearle... PUM! PAM! ZAS! PLASH!
—¿Por qué?
Quién sabe... pero después ocurrió algo aún más sorprendente.
Después de golpearle, el padre adoptivo... le sonrió. ¿Puedes creértelo? ¡Despues de darle una paliza! Pero por alguna extraña razón, cuando el muchacho vio esa cara sonriente pensó... “Ah, es aquí. Este es el lugar al que siempre puedo regresar...”
El chico aún sigue buscando su tierra natal. Pero, ya tiene un “lugar al que regresar”.

No te preocupes, siempre me tendrás a mí.
Siempre tendrás un lugar al que regresar.
sábado, 11 de septiembre de 2010
Heroísmo
Inconscientemente, tras haber inspeccionado minuiciosamente todas las partes de las historias que esa noche se contaron, ella eligió entre el final feliz, o el heroico.
Y tomó por definitivo este último.
En dicho, se decía que no importaba cómo se hubiese desarrollado la empresa, que al final de cuentas... quedaba una hija que había perdido un padre, unos amigos que tras un viaje se hicieron inseparables y el heroísmo que se había demostrado en la batalla, con un corazón ardiente y lleno de valor.
Esto demuestra que no importa realmente quiénes reconozcan nuestro valor, o cuánta gloria nos llevemos tras nuestras hazañas. Ello puede ser olvidado, o no.
Lo verdaderamente importante... Es ser fiel a uno mismo.
Y tal vez ella no se haya dado cuenta... pero al desearlo tan desesperadamente con todo su corazón, ha recuperado ese poder que había perdido. Y ahora vuelve a ser la misma.
Aún no ha visto la luz, pero tiene potencial.
Debemos confiar en ella y ser pacientes... pues ella también tiene fé en sí misma.
Y tomó por definitivo este último.
En dicho, se decía que no importaba cómo se hubiese desarrollado la empresa, que al final de cuentas... quedaba una hija que había perdido un padre, unos amigos que tras un viaje se hicieron inseparables y el heroísmo que se había demostrado en la batalla, con un corazón ardiente y lleno de valor.
Esto demuestra que no importa realmente quiénes reconozcan nuestro valor, o cuánta gloria nos llevemos tras nuestras hazañas. Ello puede ser olvidado, o no.
Lo verdaderamente importante... Es ser fiel a uno mismo.
Y tal vez ella no se haya dado cuenta... pero al desearlo tan desesperadamente con todo su corazón, ha recuperado ese poder que había perdido. Y ahora vuelve a ser la misma.
Aún no ha visto la luz, pero tiene potencial.
Debemos confiar en ella y ser pacientes... pues ella también tiene fé en sí misma.

El amor es una enfermedad
Es sólo eso...
No hay partes. Ni tú me correspondes, ni yo a ti.
Es sólo una enfermedad... ya sea o no compartida.
Se sufre de todas formas,
te consume,
te deja sin nada.
Soy un puto aeropuerto........... joder
No hay partes. Ni tú me correspondes, ni yo a ti.
Es sólo una enfermedad... ya sea o no compartida.
Se sufre de todas formas,
te consume,
te deja sin nada.
Soy un puto aeropuerto........... joder

jueves, 9 de septiembre de 2010
Me encontré, buscándote
Su mano... su... realidad.
Sus ojos, su pelo claro.
¿dónde?
La multitud pasa y pasa... pero yo estoy tranquila, me dirijo a casa.
En algún lugar, bajo este cielo, cuidan de mí
las estrellas paso a paso
que doy, en este desierto... ¿y qué doy? Tus ganas de luchar... ¿dónde se encuentran?
¿están cerca? Iré a por ellas.
A veces se nos olvida que no podemos hacer cosas imposibles, entonces vamos a buscarlas.
Cuando eso sucede es asombroso...
Demostramos al mundo que sí es posible. Pero ellos no se darán cuenta. Nada les asombra, no hay miedo, ni impresión... Todo son caras amargas.
Indiferencia.
Incluso el mayor y mejor truco de magia, no les hará sentir nada. Ni el amor profesado más eterno, ni el más profundo, ni la amistad verdadera... ¿cómo he podido odiarte unos segundos?
Gracias.
Gracias a todo.
Sus ojos, su pelo claro.
¿dónde?
La multitud pasa y pasa... pero yo estoy tranquila, me dirijo a casa.
En algún lugar, bajo este cielo, cuidan de mí
las estrellas paso a paso
que doy, en este desierto... ¿y qué doy? Tus ganas de luchar... ¿dónde se encuentran?
¿están cerca? Iré a por ellas.
A veces se nos olvida que no podemos hacer cosas imposibles, entonces vamos a buscarlas.
Cuando eso sucede es asombroso...
Demostramos al mundo que sí es posible. Pero ellos no se darán cuenta. Nada les asombra, no hay miedo, ni impresión... Todo son caras amargas.
Indiferencia.
Incluso el mayor y mejor truco de magia, no les hará sentir nada. Ni el amor profesado más eterno, ni el más profundo, ni la amistad verdadera... ¿cómo he podido odiarte unos segundos?
Gracias.
Gracias a todo.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Say what you need to say
Deja atrás el dolor,
imagina que no tienes problemas ni frustración.
Date una oportunidad
para creer en algo más...
Y corre a por lo que de verdad quieras.
Se barajan las cartas, se repartirán y tú decidirás cómo jugarlas.
Si vas a estar atento de lo que tienes, tus posibilidades. Si vas a pensar o sólo vivir el momento. Si vas a reservar cartas para esperar otras, o si vas a jugártela.
Si vas a vigilar las cartas de los demás y sus errores. Si vas a agilizar el juego pensando rápido o actuando por impulsos...
Deja atrás todo lo que aprendiste, todo lo que creías.
Los patrones de la imposibilidad.
No pienses ni en la probabilidad, sólo siente que vas a ganar. Que es tuya. Que eres auténtico.
Libre.
Porque ese sentimiento es cierto. Porque puedes ganar la partida aún con las peores cartas, aún en la peor situación.
Porque todo es posible, sólo estás convencido de lo contrario.
Pero lo puedes lograr... lo puedes hacer. Siempre se puede hacer.
Y ahora...
que estás en la cima. Que la partida es tuya...
Disfrútalo, y di lo que necesites decir.
Pues el final está a tan sólo unas cartas...

Hay veces que no sé... si exprimir el sol. Para sentir calor . . .
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Me da tanta rabia, que no me acuerdo
Hay cosas en las que coincido con todo el mundo. Y no sé qué parte es lo peor de todo...
Si en las cosas que coincido, que es en que hay algo tan fugaz como el amor... Que no existe, en realidad. Que se esfuma con la distancia, que lo borra con las palabras, o con el sabor de la conquista.
O en lo que no coincido. Que hay un amor, quizá el primer amor verdadero, que jamás se olvida, que permanece... que existe. Que es implacable, al tiempo, al dolor, al daño que haga... Incluso a la soledad, el engaño y el más profundo odio.
Me muero por dentro...
Porque todo yo desea pasar la vida entera, entregada a sí misma... recordando aquel amor y siendo incondicional igual que prometí que lo sería.
Si en las cosas que coincido, que es en que hay algo tan fugaz como el amor... Que no existe, en realidad. Que se esfuma con la distancia, que lo borra con las palabras, o con el sabor de la conquista.
O en lo que no coincido. Que hay un amor, quizá el primer amor verdadero, que jamás se olvida, que permanece... que existe. Que es implacable, al tiempo, al dolor, al daño que haga... Incluso a la soledad, el engaño y el más profundo odio.
Me muero por dentro...
Porque todo yo desea pasar la vida entera, entregada a sí misma... recordando aquel amor y siendo incondicional igual que prometí que lo sería.
martes, 31 de agosto de 2010
¿Y si los rayos me tocan... y no estás tú?
Ese punto de la noche, en que aún faltan lustros para el amanecer... pero hace aún más tiempo que viste la luz del día. Que la brisa te acarició... que sus labios fueron tuyos. Que tu alma estuvo viva.
¿Viva? Quizá estuvo más muerta que ahora... quizá sea como un árbol centenario, que sólo es él mismo cuando está solo y no hay nadie. Y jamás le han visto serlo. Nunca le han contemplado cuando está solo.
Echo de menos todas las cosas que era antes, pero también añoro cosas que jamás he tenido.
Y me siento en pleno apogeo de la... ¿independencia? ¿soledad? O la amargura que viene tras el desconcierto... y el qué pasará después.
Ya no sé si lo que siento es cierto. O si alguna vez lo he sentido.
Supongo que las personas somos eternas inconstantes, que vivimos el momento o eso intentamos. Pero debemos hacerlo y disfrutarlo a sabiendas de que dentro de un rato se habrá esfumado.
El dolor que sentiste, la alegría que experimentaste, el amor que ofreciste, la esperanza que te dieron. El color del cielo cuando él se fue...
¿Te amo? ¿Te quiero? ¿Me quieres?
Hoy te amo...
muchísimo, además.
Pero hay días en que te odio y no te soporto. Pero no hay problema. Hay días en que no me soporto a mí misma. La pregunta es... ¿eres tú? ¿existirá realmente alguien con quien no pase eso?
Estoy encerrada...
Por la complejidad de este idioma, de los sentimientos. Agobiada por el flujo de los acontecimientos, por las palabras de las personas... Por la delicada marca que deja la traición en las venas... Ojalá pudiera abrirlas y limpiarlas. Ojalá pudiera desinfectar con una botella de ron las heridas que hay en mi interior... y así no sentir miedo nunca más.
Pero ya no te creo, no te siento... no me nada.
Siento que seré eterna durante milenios.

¿Viva? Quizá estuvo más muerta que ahora... quizá sea como un árbol centenario, que sólo es él mismo cuando está solo y no hay nadie. Y jamás le han visto serlo. Nunca le han contemplado cuando está solo.
Echo de menos todas las cosas que era antes, pero también añoro cosas que jamás he tenido.
Y me siento en pleno apogeo de la... ¿independencia? ¿soledad? O la amargura que viene tras el desconcierto... y el qué pasará después.
Ya no sé si lo que siento es cierto. O si alguna vez lo he sentido.
Supongo que las personas somos eternas inconstantes, que vivimos el momento o eso intentamos. Pero debemos hacerlo y disfrutarlo a sabiendas de que dentro de un rato se habrá esfumado.
El dolor que sentiste, la alegría que experimentaste, el amor que ofreciste, la esperanza que te dieron. El color del cielo cuando él se fue...
¿Te amo? ¿Te quiero? ¿Me quieres?
Hoy te amo...
muchísimo, además.
Pero hay días en que te odio y no te soporto. Pero no hay problema. Hay días en que no me soporto a mí misma. La pregunta es... ¿eres tú? ¿existirá realmente alguien con quien no pase eso?
Estoy encerrada...
Por la complejidad de este idioma, de los sentimientos. Agobiada por el flujo de los acontecimientos, por las palabras de las personas... Por la delicada marca que deja la traición en las venas... Ojalá pudiera abrirlas y limpiarlas. Ojalá pudiera desinfectar con una botella de ron las heridas que hay en mi interior... y así no sentir miedo nunca más.
Pero ya no te creo, no te siento... no me nada.
Siento que seré eterna durante milenios.

En la oscura habitación... necesito oir tu voz.
Ahora duermes junto a mí. Esperaré...
Mis sentidos, ¿dónde están ahora? Sólo siento el aire, veo el cielo, huelo la sal, escucho las olas, saboreo la amargura que hay en mi sangre. Y recuerdo otros pasos, otros caminos, otros sentimientos.
Pero no huelo tu pecho, no acaricio tus manos, no saboreo tus labios, no miro tus ojos, no controlo mis impulsos cuando oigo tu voz.
Te quiero Te quiero Te quiero
...El primer rayo de sol me ilumina el corazón, te distingo junto a mí.
Mi salvación
viernes, 27 de agosto de 2010
Esperanzadores caminos
Quizá nadie sea, en realidad, único... en nuestros corazones.
Quizá no exista ese amor incondicional y verdadero, sino que en cualquiera de los casos el tiempo podrá arrastrarlo y llevárselo. El viento acabará incluso con los más marcados recuerdos, y otros los sustituirán.
Pienso que... cuando no hay más remedio que olvidar a una persona, no tienes más remedio que olvidarla.
Llegará alguien nuevo y se pondrá en un lugar parecido al que estaba ella, te hará olvidarte por completo...
Quizá nadie es tan especial.
Puede que con el paso de los años te preguntes a ti mismo: ¿y si le volviese a ver, tras tantos años en silencio?
Y sonrías y simplemente imagines que tendrías una larga charla con esa persona y que lo pasarías bien. Pero ya no sentirías ese tipo de amor hacia ella.
Me duele tanto... es como morir.
Digamos que es peor que morir. No hay mayor castigo que ser olvidado...
Aun así aún quedan esperanzas en el claro. Quizá algún día se quede alguien que no sea tan malo. Puede que puedas olvidarle igualmente, si se aleja los suficientes años...
Pero no tiene por qué irse. En fin... creo que voy a pensarlo toda la vida. Quizá sea eso lo que tratan de enseñarme, pues con sabiduría no hay dolor por aquellos que se van cumpliendo sus metas.
Solo que... bueno, es muy solitario el camino.

Un camino lo hacen los pies... «Y el tiempo pasó lleno de dificultades. Cada día costaba más levantarse de la cama, cada día tenía menos fuerzas, la tentación de echarlo todo a perder cada vez era más fuerte. Pero saltó la vereda y caminó por donde no había camino… creandose uno a base de sus huellas, fuertes y marcadas al principio, más débiles cuando añadía un paso más [...] Se tumbó a la sombra de un gran arbol, sobre el cesped, y comenzó a mirar las huellas que dejaba atrás. Las vió tales y como eran… unas fuertes, otras débiles, otras destrozadas y otras esperanzadoras. Y miró más alla, y visualizó el camino que había dejado atrás. Y lo sintió muy cerca…
“Y ahí está, mirándome marchar, al igual que yo lo veo cada vez más lejos… Pero en cambio, tengo mis pisadas. El camino lo han hecho muchas personas, pero mis huellas son solo mías.” »
Quizá no exista ese amor incondicional y verdadero, sino que en cualquiera de los casos el tiempo podrá arrastrarlo y llevárselo. El viento acabará incluso con los más marcados recuerdos, y otros los sustituirán.
Pienso que... cuando no hay más remedio que olvidar a una persona, no tienes más remedio que olvidarla.
Llegará alguien nuevo y se pondrá en un lugar parecido al que estaba ella, te hará olvidarte por completo...
Quizá nadie es tan especial.
Puede que con el paso de los años te preguntes a ti mismo: ¿y si le volviese a ver, tras tantos años en silencio?
Y sonrías y simplemente imagines que tendrías una larga charla con esa persona y que lo pasarías bien. Pero ya no sentirías ese tipo de amor hacia ella.
Me duele tanto... es como morir.
Digamos que es peor que morir. No hay mayor castigo que ser olvidado...
Aun así aún quedan esperanzas en el claro. Quizá algún día se quede alguien que no sea tan malo. Puede que puedas olvidarle igualmente, si se aleja los suficientes años...
Pero no tiene por qué irse. En fin... creo que voy a pensarlo toda la vida. Quizá sea eso lo que tratan de enseñarme, pues con sabiduría no hay dolor por aquellos que se van cumpliendo sus metas.
Solo que... bueno, es muy solitario el camino.

Un camino lo hacen los pies... «Y el tiempo pasó lleno de dificultades. Cada día costaba más levantarse de la cama, cada día tenía menos fuerzas, la tentación de echarlo todo a perder cada vez era más fuerte. Pero saltó la vereda y caminó por donde no había camino… creandose uno a base de sus huellas, fuertes y marcadas al principio, más débiles cuando añadía un paso más [...] Se tumbó a la sombra de un gran arbol, sobre el cesped, y comenzó a mirar las huellas que dejaba atrás. Las vió tales y como eran… unas fuertes, otras débiles, otras destrozadas y otras esperanzadoras. Y miró más alla, y visualizó el camino que había dejado atrás. Y lo sintió muy cerca…
“Y ahí está, mirándome marchar, al igual que yo lo veo cada vez más lejos… Pero en cambio, tengo mis pisadas. El camino lo han hecho muchas personas, pero mis huellas son solo mías.” »
miércoles, 25 de agosto de 2010
Todo duele
Aseguro que jamás me he sentido más agotada...
fatigada,
exhausta,
enferma.
Duele en el pecho, los pulmones, la nostalgia, la decepción. Esa que ya no puedes sentir... porque todos te han defraudado. Quizá por pequeñas cosas que ni ellos notaron.
Quizá por grandes cosas que no merecías de su trato.
Duelen los músculos de la cara, las articulaciones de los dedos, la dolorida piel en las piernas. Duele esperarte, duele no esperarte. Duele que no existas...
Duele el rencor, y el rechazo.
El tú no vas.
El tú no puedes, no eres, no crees, no entiendes, no vives.
Duele el estómago de hambre, pero duele más comer...
Duele la garganta de la rabia, de la impotencia.
Duelen las lágrimas resbalando, escuecen.
Duele la cabeza de la confusión.
Duelen los pensamientos... y la soledad que va con ellos.
Me dueles tú...
Me duele que él no me mire, que no me sienta aunque esté lejos, que haya muerto. Me duele este ataud de piedra... y me pesan los años como si cada uno valiera cincuenta.
Quizá duela todo cuando no nos sentimos suficientes para ello, cuando sentimos que cualquier tarea la desempeñamos mal... pero, ¿por qué? Y ¿por qué hay gente a la que no queremos acercarnos y sin hacernos nada nos cae mal?
Me duelen tantos interrogantes... pero no tengo ganas de pensar.
Me duele incluso estar acostada. Me duele estar perdiendo el tiempo....
pero necesito descansar.
fatigada,
exhausta,
enferma.
Duele en el pecho, los pulmones, la nostalgia, la decepción. Esa que ya no puedes sentir... porque todos te han defraudado. Quizá por pequeñas cosas que ni ellos notaron.
Quizá por grandes cosas que no merecías de su trato.
Duelen los músculos de la cara, las articulaciones de los dedos, la dolorida piel en las piernas. Duele esperarte, duele no esperarte. Duele que no existas...
Duele el rencor, y el rechazo.
El tú no vas.
El tú no puedes, no eres, no crees, no entiendes, no vives.
Duele el estómago de hambre, pero duele más comer...
Duele la garganta de la rabia, de la impotencia.
Duelen las lágrimas resbalando, escuecen.
Duele la cabeza de la confusión.
Duelen los pensamientos... y la soledad que va con ellos.
Me dueles tú...
Me duele que él no me mire, que no me sienta aunque esté lejos, que haya muerto. Me duele este ataud de piedra... y me pesan los años como si cada uno valiera cincuenta.
Quizá duela todo cuando no nos sentimos suficientes para ello, cuando sentimos que cualquier tarea la desempeñamos mal... pero, ¿por qué? Y ¿por qué hay gente a la que no queremos acercarnos y sin hacernos nada nos cae mal?
Me duelen tantos interrogantes... pero no tengo ganas de pensar.
Me duele incluso estar acostada. Me duele estar perdiendo el tiempo....
pero necesito descansar.
No tengo t-i-e-m-p-o
No tengo tiempo para pensar,
no tengo tiempo para escucharte.
No tengo tiempo para entenderme,
no tengo tiempo para buscarte.
Me falta TIEMPO para vivir más y más intenso.
Necesito segundos para mirarte de lejos. Para andar despacio. Para tocar el cielo.
Añoro meses y años para seguir creciendo, antes de hacerme mayor.
Y sin embargo no me falta tiempo... para salir corriendo, conmigo. Sin rumbo.
no tengo tiempo para escucharte.
No tengo tiempo para entenderme,
no tengo tiempo para buscarte.
Me falta TIEMPO para vivir más y más intenso.
Necesito segundos para mirarte de lejos. Para andar despacio. Para tocar el cielo.
Añoro meses y años para seguir creciendo, antes de hacerme mayor.
Y sin embargo no me falta tiempo... para salir corriendo, conmigo. Sin rumbo.
domingo, 22 de agosto de 2010
Meros Espejismos
Y qué crees que voy a pensar...
Sois todos iguales.
Unas engañan, disturbian, manejan para conseguir lo que quieren. Otros hablan, mienten, inventan, distorsionan todo para... ¿para qué? Para joder, ¿no?
Si pudiera alejarme de todo.. de todo todo todo todos ellos. De todo lo malo.
Me alejaría de todo lo que hace daño, y aún así... habría algo que me perseguiría hasta mi entierro.
Los recuerdos...
Malditos sean los sentimientos.
Y que la magia no exista... porque ya no creo en ella. Parece que da igual lo que te digan ya que... al final nunca se sabe.
¿El amor? ¿Los sueños? ¿La magia? ¿El hogar?
Ninguno existen.
Sois todos iguales.
Unas engañan, disturbian, manejan para conseguir lo que quieren. Otros hablan, mienten, inventan, distorsionan todo para... ¿para qué? Para joder, ¿no?
Si pudiera alejarme de todo.. de todo todo todo todos ellos. De todo lo malo.
Me alejaría de todo lo que hace daño, y aún así... habría algo que me perseguiría hasta mi entierro.
Los recuerdos...
Malditos sean los sentimientos.
Y que la magia no exista... porque ya no creo en ella. Parece que da igual lo que te digan ya que... al final nunca se sabe.
¿El amor? ¿Los sueños? ¿La magia? ¿El hogar?
Ninguno existen.
¿Hay algo mas triste que vivir así?
¿Por qué brillará tanto el sol estos días?
¿Será una burla? ¿Estará el cielo riéndose de mí?
De todos modos no me importa. Cierro las persianas a sus burlas, al dolor, a la desesperación...
Pero todo es tan amargo, y tan solitario...
No hay nada más difícil que convivir con ese nudo en la garganta. Por todas las cosas que hice. Por las que se me escaparon entre los dedos. Por los acontecimientos en poco tiempo...
¿Por qué hay que aceptar estas cosas?
Me duele tanto...
Lo siento tanto...
No debería arrepentirme, pero es que.. yo lo quiero.
Pero no pienso jugar con su corazón. No pienso hacer más daño sólo porque no se aclare el mío.
Me siento tan sola...
dios mio...
Quizá
solo sea miedo
¿Será una burla? ¿Estará el cielo riéndose de mí?
De todos modos no me importa. Cierro las persianas a sus burlas, al dolor, a la desesperación...
Pero todo es tan amargo, y tan solitario...
No hay nada más difícil que convivir con ese nudo en la garganta. Por todas las cosas que hice. Por las que se me escaparon entre los dedos. Por los acontecimientos en poco tiempo...
¿Por qué hay que aceptar estas cosas?
Me duele tanto...
Lo siento tanto...
No debería arrepentirme, pero es que.. yo lo quiero.
Pero no pienso jugar con su corazón. No pienso hacer más daño sólo porque no se aclare el mío.
Me siento tan sola...
dios mio...
Quizá
solo sea miedo
sábado, 21 de agosto de 2010
La última vez que ella le vio
¿Por qué les ocurren estas cosas a las mejores personas del mundo?
Ojalá lo supiera...
Saber que incluso yo misma estoy metida en el ajo. Y no hay salida. Y no sé... no lo entiendo, no lo proceso y me ahogo...
Si yo le quiero... y él me quiere ¿entonces cuál es el problema?
Quizá que tenga una mente demasiado complicada. Quizá que a veces ni yo misma me entienda...
Quizá que los hechos me hayan vuelto una obsesionada.
Quizá... no me lo merezca.
Porque no lo merezco.
La verdad es que no había conocido a nadie tan bueno, pero... todo es tan raro. Ojalá las cosas fueran diferentes. Pero no me siento... capaz de enamorarme, me siento fatal y estoy triste...
Y más cuando todo este mundo y este complejo lío de sensaciones y confusiones me hace hacer daño a quien quiero.
No es justo... maldita sea, no es justo.
No se lo merece...
No quiero perderle... no quiero renunciar a él.
Pero no puedo seguir haciéndole esto.

Ojalá lo supiera...
Saber que incluso yo misma estoy metida en el ajo. Y no hay salida. Y no sé... no lo entiendo, no lo proceso y me ahogo...
Si yo le quiero... y él me quiere ¿entonces cuál es el problema?
Quizá que tenga una mente demasiado complicada. Quizá que a veces ni yo misma me entienda...
Quizá que los hechos me hayan vuelto una obsesionada.
Quizá... no me lo merezca.
Porque no lo merezco.
La verdad es que no había conocido a nadie tan bueno, pero... todo es tan raro. Ojalá las cosas fueran diferentes. Pero no me siento... capaz de enamorarme, me siento fatal y estoy triste...
Y más cuando todo este mundo y este complejo lío de sensaciones y confusiones me hace hacer daño a quien quiero.
No es justo... maldita sea, no es justo.
No se lo merece...
No quiero perderle... no quiero renunciar a él.
Pero no puedo seguir haciéndole esto.
Come and rescue me... I´m burning, can't you see?
Rescue me...
martes, 17 de agosto de 2010
No hay tono
Entró en sus memorias de nuevo, tal vez como hacía siempre. Tal vez como si tratara de averiguar de alguna forma lo que pasaba por su cabeza en esos momentos.
¿Por qué las cosas estarían cambiando? ¿Necesitaría él de su ayuda?
¿Dónde estaba como era antes?
Quizá sólo necesita tiempo...
Quizá aún no está preparada.
¿Por qué las cosas estarían cambiando? ¿Necesitaría él de su ayuda?
¿Dónde estaba como era antes?
Quizá sólo necesita tiempo...
Quizá aún no está preparada.
viernes, 13 de agosto de 2010
Creo que soy adicta al caos
Creo que sólo lucho por las cosas imposibles, que se me escapan de las manos las que les he perdido el interés... y todo se vuelve un bucle en el que lo nuevo significa recuperarlo, ya que es difícil.
¿Será por ello que no puedo pasar página?
¿O quizá es lo que siento de verdad?
Me confunde, por lo que dije el otro día... por lo que sentí ayer, por lo que sentí hoy.
Tengo la sensación de que estoy en una partida de cartas. Una partida en un tipo de juego en el que las demás se tienen que vencer solas. Sólo tiene que demostrarme cada carta quién es el ladrón. Hasta que sólo quede uno que no lo sea... alguien que sea el auténtico. El que ha luchado de verdad. No el que pasa, el que se hace el misterioro o se hace de rogar.
Necesito saberlo de verdad... Porque me voy a quedar en punto muerto, hasta que tú lo demuestres...
No pienso volver a tropezarme con la misma piedra nunca más.
¿Será por ello que no puedo pasar página?
¿O quizá es lo que siento de verdad?
Me confunde, por lo que dije el otro día... por lo que sentí ayer, por lo que sentí hoy.
Tengo la sensación de que estoy en una partida de cartas. Una partida en un tipo de juego en el que las demás se tienen que vencer solas. Sólo tiene que demostrarme cada carta quién es el ladrón. Hasta que sólo quede uno que no lo sea... alguien que sea el auténtico. El que ha luchado de verdad. No el que pasa, el que se hace el misterioro o se hace de rogar.
Necesito saberlo de verdad... Porque me voy a quedar en punto muerto, hasta que tú lo demuestres...
No pienso volver a tropezarme con la misma piedra nunca más.
viernes, 6 de agosto de 2010
Ya no me acuerdo de mí
Y me pregunté... Si un recuerdo es algo que se tiene, o algo que se ha perdido.
Tal vez no sepamos quiénes son las buenas o las malas personas.
En realidad... ¿sabemos lo que está bien y lo que está mal?
Esta noche siento como si todo lo que hubiera vivido en mi vida fuera un error... Tengo la sensación de que no me trago. No me entiendo. Sólo quiero dejarme de lado...
Y me da tanta pena después, porque no lo comprendo. ¿Por qué hay personas a las que no queremos ayudar o ser amigos suyos, sin motivo? ¿Por qué se quedan solas esas personas si no han hecho nada malo?
Tengo eso por dentro... y me muero sin saberlo.
No sé, siempre me preguntaba qué hacer. Pero hoy sólo pienso que simplemente nada tiene solución, no existiría nada en el mundo capaz de hacerme olvidar... Lo juro.
Es como si ya estuviera herida por todos los años, para siempre.
Y os he perdido. Y puede que haya ganado también muchas cosas. Pero no me siento como una persona que las recibiera a cambio. Porque ellos, al fin y al cabo, nunca han tenido que... pasar miedo de verdad.
Ya no quiero ser nadie, por Dios.. de qué me sirve. Nada es eterno.
Ni siquiera yo, conmigo.
Creo que me he abandonado
Tal vez no sepamos quiénes son las buenas o las malas personas.
En realidad... ¿sabemos lo que está bien y lo que está mal?
Esta noche siento como si todo lo que hubiera vivido en mi vida fuera un error... Tengo la sensación de que no me trago. No me entiendo. Sólo quiero dejarme de lado...
Y me da tanta pena después, porque no lo comprendo. ¿Por qué hay personas a las que no queremos ayudar o ser amigos suyos, sin motivo? ¿Por qué se quedan solas esas personas si no han hecho nada malo?
Tengo eso por dentro... y me muero sin saberlo.
No sé, siempre me preguntaba qué hacer. Pero hoy sólo pienso que simplemente nada tiene solución, no existiría nada en el mundo capaz de hacerme olvidar... Lo juro.
Es como si ya estuviera herida por todos los años, para siempre.
Y os he perdido. Y puede que haya ganado también muchas cosas. Pero no me siento como una persona que las recibiera a cambio. Porque ellos, al fin y al cabo, nunca han tenido que... pasar miedo de verdad.
Ya no quiero ser nadie, por Dios.. de qué me sirve. Nada es eterno.
Ni siquiera yo, conmigo.
Creo que me he abandonado
miércoles, 4 de agosto de 2010
Mago de Oz fabrica sueños
La instrumental se acaba... las luces son más tenues.
Los demás guardan silencio. Aguardan...
Una voz se oye en el escenario, y las luces le enfocan a él. Se trata Txus, que nos habla, a nosotros, en persona, con su voz, con sus palabras.
Nos cuenta una historia, para que nos llegue más su canción. Pero... ni siquiera hacía falta. Tan sólo con escucharlos, todos teníamos ya un mago en el corazón. Un mago que fabrica sueños, un mago que habla de libertad. Un prestidigitador de las palabras, una música que te lleva a casa. Una luz en nuestra propia oscuridad.
Y cuanto todo va mal, yo sé que he de escucharlos, y acordarme de este día.
Yo sé que hay un rincón, en algún lugar de Gaia, donde los sueños se hacen realidad.
Ven levanta de una vez, y bebe hasta el amanecer... Tu alma tiene sed.
Ven si el frío entra en tu piel, abrígate con un amor bañado en vodka 'nd roll...
Y algún día se cumplirán... ¡Todos tus sueños se harán realidad!
Y mañana amanecerá...
El atrapasueños yo soy!!!
¿Dónde se vende algo de compasión... para saciar mi soledad? ¿Dónde trafican con sueños de amor? Pues quiero esta angustia dormir...
Recuerdo el día en que mi libertad no tenía precio ni fin, en cambio hoy daba hasta la eternidad... ¡por ver mañana el sol salir!
A veces siento al despertar... que el sueño es la realidad.
Bebe, danza, sueña, siente que el viento ha sido hecho para ti.
Vive, escucha y habla usando para ello el corazón. Siente que la lluvia besa tu cara cuando haces el amor.
Grita con el alma, ¡grita tan altoooo! ...Que de tu vida tú seas, amigo, el único actor.
Jamás podré dejarla... mi vida es una canción.
Soy escultor del alma, soy músico y amo en clave de Sol... ¡HASTA QUE AGUANTE MI VOOOOZ!El doctor de la Nostalgia, por fiestero me recetó...
Para la gripe del alma: ¡vodka, amigos y rock 'nd roll!

lunes, 2 de agosto de 2010
Es hora de contar las bajas que ha habido en la razón
Doy el adiós a mi mala suerte... =)
Al alba yo tendré su favor.
...Y el amor, quizá, me sea propicio. Tal vez me regale su perdón...
Al alba yo tendré su favor.
...Y el amor, quizá, me sea propicio. Tal vez me regale su perdón...
jueves, 22 de julio de 2010
George Bernard Shaw escribió:
"Hay dos tragedias en la vida: una es perder lo que tu corazón desea. La otra es conseguirlo".
Evidentemente a Shaw le habían partido el corazón varias veces.
Por lo que a mí me concierne, Shaw era un blando. Porque las tragedias suceden… ¿y qué vas a hacer? ¿Rendirte? ¿Abandonar…? No. Ahora comprendo que cuando tu corazón se rompe tienes que luchar con todas tus fuerzas para seguir vivo. Porque lo estás… Y el dolor que sientes… es la Vida.
La confusión y el miedo están ahí para recordarte que en algún lugar hay algo mejor por lo que merece la pena luchar.
Este año tuve todo lo que quería y todo lo que había deseado, pero en cierta forma he perdido aún más.
Shaw tenía razón, en nuestra lucha por conseguir las cosas que deseamos... las cosas que pensamos que harán nuestras vidas perfectas, ignoramos lo que realmente importa. Las cosas más sencillas…
Las cosas que probablemente ya tenemos.
Sí, perder lo que tu corazón más desea es trágico... pero alcanzar lo que tu corazón desea es la única esperanza.
Este año yo anhelaba el amor. Sumergirme en otra persona para despertar a un corazón temeroso de sentir tanto. Mi deseo me fue concedido... Si tenerte es trágico, entonces dadme tragedia.
No renunciaría a ti por nada del mundo.
miércoles, 21 de julio de 2010
Asco de vida
Intentaba no pensar en todas esas cosas que aún recuerdo.
Y en lo que duelen.
Pero el presente duele también, y aunque no lo piense, estoy tan sola...
Volvería sin dudarlo. Porque soy tan tonta...
No le deseo a nadie esto que me está pasando.
Y en lo que duelen.
Pero el presente duele también, y aunque no lo piense, estoy tan sola...
Volvería sin dudarlo. Porque soy tan tonta...
No le deseo a nadie esto que me está pasando.
martes, 20 de julio de 2010
Créeme, estoy mintiendo
Y hoy, tras tanto tiempo... me volvía encontrar con esa sensación.
No sé si significará algo, si tal vez no sé aprender. No sé si es algo que se repetirá muchas veces.
La impotencia de no poder demostrar algo que sabes que es cierto...
Pero, ¿y a ellos qué? ¿Acaso les debía yo la mínima explicación?
Si eran mis amigos... no la necesitarían. Y si no lo son no se la merecen.
*suspiro *...
Me siento tan cansada, tan abatida, y tan nublada.
Todo me parece absurdo.
A veces me da la sensación de estar viviendo en un mundo que no existe donde, en ocasiones, si me apoyo en la pared, ésta se caerá y mostrará a todo un público mirando y riéndose.
Riéndose de que todos estaban lokos. De que ella dejó por su culpa de estar cuerda.
De que su vida no existía, y llevaba años preocupándose por ella.
Ojalá no fuera cierta.
Por un lado, dejarían de tener importancia todas aquellas cosas que la habían hecho tanto mal.
No sé si significará algo, si tal vez no sé aprender. No sé si es algo que se repetirá muchas veces.
La impotencia de no poder demostrar algo que sabes que es cierto...
Pero, ¿y a ellos qué? ¿Acaso les debía yo la mínima explicación?
Si eran mis amigos... no la necesitarían. Y si no lo son no se la merecen.
*suspiro *...
Me siento tan cansada, tan abatida, y tan nublada.
Todo me parece absurdo.
A veces me da la sensación de estar viviendo en un mundo que no existe donde, en ocasiones, si me apoyo en la pared, ésta se caerá y mostrará a todo un público mirando y riéndose.
Riéndose de que todos estaban lokos. De que ella dejó por su culpa de estar cuerda.
De que su vida no existía, y llevaba años preocupándose por ella.
Ojalá no fuera cierta.
Por un lado, dejarían de tener importancia todas aquellas cosas que la habían hecho tanto mal.
viernes, 16 de julio de 2010
Where do you go when you´re lonely?
Dormía en mi cama de siempre, una cama demasiado grande para uno solo. Solo...
Qué palabra tan horrible, en todas sus variantes (una piedra no puede ser un diamante, sólo es una piedra...)
Aún no había del todo claridad, ni había abierto los ojos. Pero estaba latente esa humedad de la mañana, ese tono gris en el cielo. Y da la sensación de que el día va a estar nublado, pero sólo está amaneciendo.
Entonces oigo gotas caer en mi ventana, abro los ojos y pienso en cerrar el balcón de mi habitación. O en correr las cortinas. En desaparecer del mundo...
Pero en mi casa reina el silencio, estoy sola y tranquila.
Recuerdo que ayer hice la compra, no necesitaré ir hoy. Porque ya no es como antes, en que la despensa sólo dura unos días. Ni nadie me despierta, ni tampoco siento estrés, ni agobio. Sólo una profunda pena.
¿Será porque fuera sigue lloviendo... en pleno verano?
Recuerdo que tampoco debo ir a trabajar. Los niños ya no están estudiando, y los colegios estan ardiendo solitarios.
¿Y mi alma? ¿Arderá también? No quiero separarme de estas sábanas, no quiero que se acabe este momento, ni tampoco que empiece. Sólo quiero... permanecer.
La habitación deja de ser gris para ser más blanca. Mis ojos lloran un segundo, por la claridad de la mañana. Trago saliva y pienso: ojalá estuvieras aqui.
O tal vez solamente me levanté, para hacerlo más real. Paseé por el pasillo, llegué a mi salón descalza. Miré los cuadros, las fotos, las ventanas. Me miré en el espejo de enfrente, pero estaba yo sola.
Así que suspiro, y pienso: ...ojalá existieras.

Y aqui se está cayendo el cielo y no tengo a dónde ir; me duermo en cada esquina, están hechas para mí. Ahora no te reconozco, no me acuerdo, no sé... Lo siento, no puedo recordarlo todo...

Y aqui se está cayendo el cielo y no tengo a dónde ir; me duermo en cada esquina, están hechas para mí. Ahora no te reconozco, no me acuerdo, no sé... Lo siento, no puedo recordarlo todo...