domingo, 19 de septiembre de 2010

Y no podrán pararme

Sí. Los adolescentes nos cabreamos con facilidad.
Nos irritan las pequeñas cosas...
pero qué le vamos a hacer, todo es hormonal.

Parece que somos unos vagos porque tenemos sensación de cansancio todo el tiempo. Pero tampoco es causa psicológica, es algo, como digo... meramente hormonal.
¿Qué somos pues los adolescentes, a parte de insoportables?
Si nos tratan como niños con la responsabilidad de adultos. Al menos, en mi caso... parece así.
Algunas veces me alegro, porque tal vez de no ser así mi actitud sería algo diferente. Pero yo no creo necesitar a estas alturas de la vida, que me eduquen sobre lo que está bien y lo que está mal.
Sé que debo tener cuidado por la calle, y no volver sola a las tantas. Pero... ¿acaso eso no me puede pasar a cualquier hora del día? ¿acaso no me ocurriría con 20 años viviendo sola?
También sé que no debo confiar en desconocidos, tener cuidado con los enemigos y más con la confianza depositada en los amigos. Que hay más hombres que mujeres en el crimen, que hay gente que está pirada.... Etc etc.
Pero a parte de esas vanalidades, la verdad es que hay cosas más importantes que me cabrean. Quizá por la situación actual. Quizá por estar frustrada con la vida.
¿Será todo cuestión de cambiar la manera de pensar?
No lo sé... pero al menos, a mi modo de ver las cosas, estoy bastante harta.
He probado de todo.

Pero nadie puede evitar sentir ilusión o esperanza. Nadie puede evitar decepcionarse... Porque si no esperásemos nada, viviríamos decepcionados para siempre.
Quizá ya no me pinchen tanto la desigualdades, a lo mejor porque ya hago caso omiso, o porque sé que en poco tiempo yo misma podré construir esa igualdad en la que deseo vivir. (O al menos intentar parecerlo). Quizá porque algún día dejaré de ser una marioneta de este sistema... quizá porque ahora mismo no me importan nada los principios.

Tengo claras ciertas cosas. Y es que quizá, la humanidad se vea obligada a vivir en un eterno desconcierto frente a las posibilidades, la suerte, los sueños que cumplir y tras los que ir, las personas que aman y los planes deseados. Pero aunque alcancen todo eso, aunque yo lo vea desde fuera, con sus absurdos problemas como tenemos todos, con sus frustraciones e inseguridades....
Yo quiero llegar más allá.

Yo quiero algo más.
Yo haré mucho, muchísimo más que eso.

1 comentario :

Laura dijo...

Pues no te rindas, sigue! cuando hablas, se ve que quieres comerte el mundo ¿por que no te lo comes de verdad? no te pares en el camino