lunes, 28 de noviembre de 2011

She is... me

Hoy he soñado que hablaba con ella. Que veía en su rostro sus inquietudes, que veía su realidad, y la realidad es que ella era preciosa.
Era fuerte, admirable, increíble. Era famosa, pero no por el hecho de ser famosa. Era por la fuerza que transmitía, era lo impecable de su rostro, la pureza de su alma, la cantidad de sueños que podías leer en sus ojos... y la amargura de estar lejos de ellos.

Estaba fracasando, eso decía. Estaba perdida y sola, y nadie la contrataba para un trabajo.
Sostenía un periódico viejo que yo hubiera vendido por 20 céntimos de euro. Y cuando le pedí que me firmara una vieja colilla de mi cigarro, me di cuenta de que ella era yo.
Parecía que le molestaba que le preguntasen, porque pensaba que era vergonzoso, su vida, sus elecciones. Como si ella tuviera toda la culpa de lo que le estaba pasando, quizás la tenía. Pero yo sólo me preocupaba por ella, quería ser su amiga, quería acercarme, interesarme, escucharla, darle un consejo que le sirviera. No quería hacerle sentir aún más mal.

Si ella supiera lo que la gente ve de ella... Me pregunto entonces por qué era yo. Por qué tenía mi letra, y por qué su nombre se parece tanto al mío.
Ojalá yo fuera como ella.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Feeling so alive, but so buried

No te necesito... pero te quiero.
No dejes de quererme cuando ya no me necesites...

Busco una imagen que refleje lo diferente que es vivirlo todo sin compartirlo contigo.
Pero esa imagen no existe.
Y estás en mi corazón, aunque me falten imágenes contigo. Y te quiero, aunque me falten los motivos.
Te quiero a ti, y no a tus hechos.

domingo, 20 de noviembre de 2011

It´s OK

It´s ok, it´s ok... Seasons are changing and waves are crashing and stars are falling up for us . . 


El sol seguirá siendo el mismo, aunque haya sido testigo de tantas y tantas sonrisas...
Pero yo intentaré no cometer los mismos errores...

Está bien. Está aceptado... está bien.

sábado, 12 de noviembre de 2011

El niño interior

Me es imposible dejar de amar a las personas. A todas.
Incluso cuando algunas de ellas me han roto el corazón o me han hecho sentir la soledad, la rabia, la impotencia...

Tengo el corazón lleno de fotografías de algunas personas... y a pesar de los malos momentos, de las caras tristes, de las malas despedidas y de los sueños que quedaron a medias, te aseguro que todas las fotografías son buenas. No albergo en el corazón rencor... ni siquiera por las cosas más graves.
Me es imposible no dejar de ver un pequeño niño interior en las personas, y adorar esa luz que lo rodea. Porque el mundo, con sus incesantes vueltas y descontrol que nos rodea está lleno de circunstancias... de interrupciones, de momentos inoportunos y malentendidos fáciles.
Pero la sensación que es mirar a los ojos de tu niño interior... me transmite la paz y la seguridad de que lo que digo es cierto.

Y aunque algunos ya no estéis aquí, yo os seguiré sintiendo. Incluso cuando no sintáis en absoluto nada por el contrario. Sé que la vida está llena de momentos y decisiones, y que estáis muy ocupados. Seguiré abriendo ese corazón lleno de fotografías y me acordaré de ellas muchísimas veces mientras sigo adelante.
Contaré mil historias a los nuevos caminantes que me encuente, y os aseguro que protagonizaréis muchas de esas viejas historias que hay en mi mente, y que reiré a carcajadas cuando las recuerde.
Por ello jamás olvidaría, porque nadie merece ser olvidado.

Siempre.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Eres mi prota favorito

Las cuatro paredes no me ahogan, me abrazan.
Igual tengo algún síndrome después del cobijo obligado entre ellas.
Las canciones me hablan de recuerdos, del tiempo. De todos esos cambios... Y él me habla de una prisión que es estar fuera del cielo, y sus puertas no abrirán porque lleva las alas rotas.

Pero en el fondo, detrás de un rostro que ha mutado incluso su sonrisa, después de tanto viento que ha marcado sus mejillas, tengo un oscuro deseo.
Jamás saldría a la luz que eres la persona que más me ha fascinado en el mundo... y que siento lástima por la gente que pasa a tu lado por la calle, o por quien pueda besarte y tocarte. Tocar tus manos, tu cara...
Porque aunque yo no pueda hacerlo, nunca sabrán como yo... que están delante de la persona más increíble e interesante que existe en todo el planeta. Y siento... que he hecho algo importante en la vida, porque yo sí me he percatado de ello.

Es fascinante toda la belleza que encierran las pequeñas cosas que haces, los detalles de tu vida...
Algo que siempre ha parecido a tus ojos insignificante, para mí es toda la verdad de algo puro y hermoso, y que no quiero que acabe.
A mí si que me mantiene agarrada a este mundo... el simple hecho de contemplarte. De estar segura de que sigues ahí, tras las puertas del infierno y del cielo a la vez. Y entrando y saliendo de la prisión de los días... con el corazón debajo de una chaqueta de cuero en invierno.
Y saber que sigues vivo.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Quemad mis alas negras mientras lloro por ellas

No quiero gritar y llorar, y decir que estoy sola.
Pero es como me siento.
Tengo la sensación de que casi todo el mundo es una mierda. De que la actualidad es una mierda. De que lo que nos rodea es una mierda.

Y no quiero hacer que personas a las que les importo se sientan mal... pero es que tampoco puedo hablar en su idioma. Les escucho, escucho y comento todos esos dramas y ese revuelto de sensaciones diario. Les miro, les observo. Intento aprender o captar algo que se me escapa, algo que constantemente me susurra: ¿por qué yo no puedo ser así?
Intentaba no hacer que ser yo fuese un impedimento, que mi forma de ser no fuera un defecto para el mundo, sino otro tipo más de forma de ser, y que encajaría con alguien tarde o temprano. Pero ya no sé qué pensar... Ya he probado actuar diferente, crear oportunidades, esperarlas, buscarlas, vivir sin esperanza, y con esperanza también. He removido cielo y tierra para encontrarte, y siempre me encuentro la misma historia.

Es que ya no sé qué demonios quiere el mundo de mí. Yo ya no quiero nada de él. Estoy asqueada hasta la demencia de estas calles, de este sistema de vida, del tiempo y de la urbe. Sólo puedo andar arrastrando las partes de mi cuerpo que me quedan, sólo puedo... intentar no desesperarme.


"Así no... Así no quiero. Me gustabas cuando estabas entero."