lunes, 4 de octubre de 2010

Tan sólo regresé por decirte adiós de nuevo

En fin... aqui termina todo.
Anoche dije... que me gustaba saber que tenía posibilidades para lograr algo, pero que a veces la espera es tan tediosa, y tan inútil, que quizá deberíamos saber desde un principio un No, para poder continuar con nuestras vidas. Pues bueno...
Al fin y al cabo para eso han servido todos mis esfuerzos... En vano.
Como esas grandes historias llenas de dolor y oscuridad de las que no quieres saber el final porque... ¿cómo no van a acabar mal?

No sé cómo me siento... deprimida, tal vez.
He cometido tantos errores en esto... Y una parte de mí no se sorprende del resultado. Aunque sigo sin encontrarle un sentido. Dios... ¿Por qué nadie me da respuestas?
Y creo que la única persona en el mundo que tendría alguna respuesta ni siquiera la sabe, ni se molestará jamás... en buscarla.
Todo se ha muerto, todo está seco... No regresará nunca.
Esta sólo será aquella vieja historia... de cuando descubrí que un "hasta siempre" era un "hasta nunca".
...Y el dolor es como un ladrón en la noche. Frívolo, incluso. Todo a tu alrededor produce náuseas, aún más si es una frase o un objeto, que viene de su boca, de sus manos, de su alma.
¿Tenéis alma alguno? Desgraciados...

Tal vez cometí un error al intentar regresar. Pero no lamento mis sentimientos.
Al fin y al cabo me alegro de que exista alguien... como tú.
Algún día quizá esta playa desaparezca, o el océano se seque, o el sol se apague... Pero ese día te seguiré queriendo. Siempre.

Y no importa el reloj o el tiempo, o lo que mi espíritu tarde en apagarse. Tal vez siga cometiendo errores y no lo sepa, como amarte... Tal vez tan sólo siga adelante, aunque guarde en el puño esos sentimientos para siempre, y ya que sólo hay una vida y un sentido para darle, yo no pienso esperar al tiempo... Porque él nunca se paró a esperarme
Quizá siga llorando a veces, aunque jure mil veces que jamás derramaré ninguna lágrima más por ti. Quizá me enfade, quizá me pierda... y haga cosas impropias de mí. Pero en fin, todo hombre normal se tiene que sentir tentado a veces, de escupir en sus propias manos, levantar la bandera negra… y comenzar a cortar gargantas.

Todo tiene su duración en esta vida, y supongo que no podemos perseguirlas cuando ya se han terminado. No podemos buscar lo que una vez nos hizo daño, un frasco de aquella traición de un amigo, de aquella caída que nos hizo sangrar, del consuelo que no recibiste, de la pérdida de su cariño y sus brazos paternales, de amores que con el tiempo se amargan...

Y analizo a veces, como era todo antes. Y pienso, ¿de veras yo no lo veía así? Tal vez anduve ciega, pues no me imagino soportando tanto el dolor, o idealizando de esta forma mi felicidad.
Y cómo dolía el silencio... era un ruido insoportable

Pero el día amanece... y lo único que quiero, es lo de siempre.


"Hasta siempre" .

No hay comentarios :