Intento verte como a todos los demás. Todos los que han tenido historias, y errores, y han desaparecido de alguna forma.
Todos esos que han continuado su camino sin volver la vista un momento, igual que hiciste tú. Y siempre hay algo que te diferencia de ellos, aunque aún no sé qué es. Quizás sea yo la diferencia.
Tal vez por eso estoy pasando esas historias, porque no hay nada único en ellas. Sólo vivir el momento, y relamerse los labios después de la herida. Como si el sabor de la sangre fuera excitante, después de saborear la libertad, el engaño, la tristeza y la ira. Esa sensación que nos hace crecer y tener orgullo hacia nosotros mismos... Pero no es real. Es adrenalina. Es sueño.
Tú eres sueño. Una chispa, quizás. Que no se apaga... no termina, no duerme, no mengua. Me preguntó Coelho si lo que había sentido fue una chispa, una explosión, o un momento de luz. Y yo no supe responder, creo que sentí miedo de que sólo fuera una chispa.
Yo quería que lo que viví contigo fuera una estrella;
Un momento de luz precioso al que poder mirar siempre que perdiera el camino. Aunque pudiera pensar en el fondo que esa estrella que miro hoy está muerta, y no existe. Ya no piensa, ni tiene sueños. Se derrumbó su mundo.
Pero está ahí. Su luz sigue viendose a millones de años luz.
A miles de millones de años luz de ti, y de todo lo que vivimos intensamente.
Quizá lo único que me ponga triste sea que no se apague esa luz.
jueves, 26 de abril de 2012
miércoles, 18 de abril de 2012
Amigo desconocido
Ojalá pudieras desconocerme y tener la oportunidad de conocerte de nuevo.
Y que vieras cómo soy.
Ojalá volvieras a creerme y a creer que hay luz en mí, y que puedo dar calor a tu alma. A veces incluso sólo desde la distancia...
Ojalá pudiera desconocerte y volver a sentir que eres asombroso. Y tener la oportunidad, quizá, de llamarte amigo.
Y que vieras cómo soy.
Ojalá volvieras a creerme y a creer que hay luz en mí, y que puedo dar calor a tu alma. A veces incluso sólo desde la distancia...
Ojalá pudiera desconocerte y volver a sentir que eres asombroso. Y tener la oportunidad, quizá, de llamarte amigo.
lunes, 16 de abril de 2012
La gente dice mierda o no dice nada
Me agota ver en lo que se convierte la gente por culpa del trato que han tenido hacia ellos de otros. Y me niego a convertirme en lo mismo, porque precisamente estoy dando todo de mí.
Pecaré de exagerada, impulsiva o dramática, pero me dais asco.
¿Os mueve el impulso de mandarme a la mierda o decirme cosas hirientes por ver lo profundo que se siente?
Sí. Cuando me sueltas una gran mierda a la cara me afecta, demasiado, me afecta demasiado que no me hables. Me afecta demasiado que te vayas. Me afecta demasiado que seas un mierda.
Ojalá algún día lleguéis a sentir demasiado. Y véais que es una mierda que no podeis controlar. Y lo cruel del ser humano, y el asco que deberíais daros al miraros al espejo.
Ojalá.
Pecaré de exagerada, impulsiva o dramática, pero me dais asco.
¿Os mueve el impulso de mandarme a la mierda o decirme cosas hirientes por ver lo profundo que se siente?
Sí. Cuando me sueltas una gran mierda a la cara me afecta, demasiado, me afecta demasiado que no me hables. Me afecta demasiado que te vayas. Me afecta demasiado que seas un mierda.
Ojalá algún día lleguéis a sentir demasiado. Y véais que es una mierda que no podeis controlar. Y lo cruel del ser humano, y el asco que deberíais daros al miraros al espejo.
Ojalá.