sábado, 27 de octubre de 2012

When they come back

Ahora mismo, no me siento agradecida hacia nada...
Quiero decir.. sí que valoro muchas cosas que tengo pero, me es imposible ser feliz ahora mismo. No quiero perder nada, pero tampoco sé qué puedo alcanzar.
No siento ese amor hacia las cosas que hacía delicado y desesperado el vivir, el dormir, el soñar. No estoy frustrada y lo estoy a la vez, pero no necesito expresarlo. Es como si.. pasara de ello.

Cada día es vivir inconsciente, por culpa de unas cosas inconscientes. Obligada por ello.
Y durante el día pienso, e invento. Pero ya no soy la misma. Cuando las personas cambian... ¿dejas de amarlas?
Yo he dejado de amar algunas personas porque habían cambiado, me habían expulsado de sus vidas, habían empezado a ser mezquinas... Pero en el fondo las he seguido recordando, aunque ahora comprendo que aunque esas personas vuelvan, no puedes seguir amándolas como antes.
Porque yo amo su recuerdo... pero tenerlas presente es doloroso y amargo. Porque sabes que no son más que zombies, que alguien debió coger sus cuerpos sin vida y manejarlos cual marioneta siniestra. De manera que tú crees que son ellos porque conservan su aspecto, pero siguen estando carentes de vida.

Y me duele y me echo a dormir... Me vuelvo inconsciente de todo este mundo consciente.
Tal vez nada de esto ha sido nunca real, y mis sueños lo volvieron especial y eterno. Ya no pienso en nadie al dormir, ya no encuentro palabras, ya no confío, ya no espero...

¿Para qué vivo?

Si vacíos están mis sueños...

miércoles, 24 de octubre de 2012

Mi hogar es tu presencia

Hay algunas personas que hacen sentir siempre en casa. Incluso cuando están lejos o distantes.
Incluso cuando sientes miedo de darle un abrazo.

Hay personas que, con su simple presencia, llenan el espacio que había hueco en tu interior. Ese lugar que durante el día te hacía sentir vacío y pequeño. Ese que el cansancio triplicaba y desesperaba tu capacidad de continuar caminando hasta casa.
Mi camino a casa es difícil... es más, ¿tengo una casa?
Siempre había creído que mi hogar eran las personas, y no los lugares. Pero ahora me encuentro tan sola...

Me he acostumbrado por un lado a vivir así. Tal vez porque yo lo quise. Porque lo mandé a la mierda. Porque desesperé...

Por otro lado sigo siendo esa niña que pensaba que me sacarías de mis pesadillas...
Y que me llevarías de vuelta a casa.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Mi amor me hizo fuerte

Había olvidado la sensación de fuerza y motivación que me inspiraban sus palabras.
En efecto... secó mis lágrimas, las sustituyó por sonrisas, y no sólo eso... Me aconsejó sabiamente y siempre me impulsó a tomar las decisiones más difíciles y acertadas.

Era una niña enfurecida cuando no me dabas la razón... A veces me empeñaba en mis ideales con tanta fuerza que sentía ganas de no volver a hablarte. Pero tú... eras un león. Me enseñaste a ser fuerte y decidida, pero en el fondo sabías que yo ya lo era. Yo tenía una personalidad fuerte, yo tenía unos ideales sólidos. Yo los defendería como una leona también...
Y aunque nos enfadáramos, tuviéramos nuestras riñas o distanciamientos, en ocasiones... Siempre estábamos ahí.
De un modo u otro lo estábamos. Éramos los que habíamos perdurado a través del tiempo y los hechos, del crecimiento de cada uno...

Pero yo seguía siendo una niña.
¿Sabes? He leído cartas y papeles que te escribí hace años, lecturas de las que tú no has sabido nunca. Creo que en el fondo te lo dije... pero no como lo sentía. Puede que fuera una niña tonta, pero ahora también lo soy. Puede que me haya vuelto más dura, en la corteza, pero sigo siendo igual de miedosa en el fondo. De rota por dentro. De rebosar sentimientos y debilidades...
En el fondo casi admiro cuando era tonta por fuera y lista por dentro. Porque me sentía orgullosa de cómo y quién era. Ahora lo que tengo es mi fortaleza... y la culpabilidad que viene después. No creo que me haya quedado desprovista de emoción o sensibilidad... no del todo. Pero sí me falta algo en lo que creer.
Quizá era un error tenerte a ti en un pedestal, pero creer en ti me hizo la persona más fuerte y orgullosa. Me hizo feliz incluso, a pesar de mi personalidad dramática y depresiva. Cuando hablaba contigo quería ser brillante... y elevarme más que cualquiera. Quería ser auténtica, porque sentía que tú lo eras. Y para mí era un honor siempre hablar contigo.

¿Nuestras vivencias? Todas, todas, recogidas en el corazón. Y las risas, y el amor, los sueños y la esperanza de permanecer siempre uno en la vida del otro. No éramos rivales, quizá eramos amantes en secreto. Tan en secreto... que nunca salía de la mente ninguna palabra. Pero yo me sentía feliz teniendo ese secreto, y cualquiera que me conocía sabía sobre ello. Y ahora que no estás... y que recuerdo esas lecciones, me veo casi en la obligación de convertirme en una gran mujer, algún día. Quizá no me veas hacerlo, y yo no veré un hombre en ti. Pero sabré que lo eres, y que a pesar de tus errores, tu orgullo a veces por encima de muchas cosas y las veces en que pierdas parte de tu esperanza, para mí y para todos seguirás siendo brillante, y te convertirás en un gran hombre. De esos que no quedan. De esos que uno puede alegrarse siempre de conocer, y de tener el placer de llamarlo amigo.

Pueden que intentaran ensuciarme tu recuerdo... y yo me cegué y lo consentí. Pero ahora miro atrás y pienso que era necesario. Puede que no fueras maravilloso al fin y al cabo, ¿eh? x)
Pero siempre con una sonrisa. Siempre me acuerdo de ti con una sonrisa, y gritando, levantando las montañas y diciendo..... ..... diciendo... "CANIAAAAAAAAAAAA!!"


Cada vez que veo a Tyrion Lannister, tanto en la serie como en los libros, me sigue recordando a ti. Tu audacia, tu forma de pensamiento, la inteligencia delicada, grácil y... con ese encanto en los puntos débiles o cuando uno se equivoca.
Me enseñaste muchas cosas, amigo. Nunca podré estar lo suficiente agradecida, a pesar de todo.

Todo tiene su momento en esta vida, y ahora mismo lo único que espero es que tú también aprendieras algo de mí. Y que será un placer volverme a encontrar contigo, en esta o en otras vidas.


Un beso cariño.

martes, 31 de julio de 2012

Olvidé quién soy y por qué vine aquí...

Hoy me he sentido triste, apagada, sin ganas. Y no sabía por qué.
No tenía ganas de hablar hasta que la impaciencia por decir una palabra tras otra trabara mi lengua, ni de contar o expresar momentos o sentimientos. No quería ni siquiera sonreir o escuchar.
Estuve horas reflexionando por qué no era feliz y todo lo que encontraba eran ganas de llorar y de flaquear. Y hablaba razonable en mi cabeza. Todas las cosas que me han hecho feliz estos últimos días... todos los momentos, las cosas inexplicables que no sé cómo agradecer. Pero nada de ello hacía que parara la sensación en mi garganta, quería gritar, quería llorar. De repente deseé morir un instante, para despertarme de nuevo después, cuando toda la gente se hubiera marchado. Cuando todo el ruido se hubiera extinguido...

Sentí ganas de desaparecer como si fuera magia.
Esta tarde ha sido inútil y frustrante porque, mientras te echaba de menos, luchaba contra la sensación de no saber qué hacer con mi vida para no tener que caer en viejos errores. No quiero dejarme caer en nadie, ni siquiera... soporto la idea de que me veas llorar. Se me ha clavado en el pecho tu mirada y tus palabras cuando me has dicho que nunca te había pasado eso. Me he sentido... como si fuera una chica rara y despreciable, que crea situaciones incómodas y desagradables...
Ignoraba que para ti fuera desagradable. Y no me lo puedo perdonar.

Saber que mientras yo ni siquiera estaba hablando o pasando un rato agradable, tú hacías lo que tenías que hacer... ¿Y qué es lo que yo tengo que hacer? A lo mejor he perdido mi oportunidad... A lo mejor... no sé. Quizá.
Sentía ganas de ser más de lo que soy, porque siendo lo que tú eres... siendo lo que todas las personas son, no me veía suficiente...
Cada coche que pasaba, cada mirada, cada vida... Sentía que el mundo se movía a mi alrededor y yo no aportaba nada en él. ¿Y por qué estás conmigo? Es algo que nunca lograré entender...

No es falta de autoestima. Es que la felicidad es algo tan extraño... que cuando llevas mucho tiempo sin tenerla, no te das cuenta de que eres feliz hasta que vuelves a donde empezaste otra vez.
No hablo sentimentalmente cuando pienso en las cosas que me amargan o me entristecen.... Hablo de la vida, en un sentido estrictamente físico. Material. Me obligué a pensar que mis ideales nunca iban a ser así... y lo sé. Pero desde que él se fue... Mi personalidad cambió.
Empecé a sentir que mi forma de sentir era estúpida. Que había sido pisoteada por los demás. Incluso por mi familia. Y no fui capaz de serme fiel e imponerme, para seguir siendo yo, para seguir creyendo en los sueños, la magia, el hogar, y el amor...
Y ahora todo me parece frío pero no me he vuelto fría yo. Porque me duele todo esto y ver el mundo así. No quiero vivir en un mundo preocupada por qué comer, dónde vivir o cómo demostrar mi amor hacia las personas... con hechos absurdos de los que jamás se darán cuenta. Las personas que sólo piensan en sí mismas... y que no despiertan.

Antes de que tú llegaras no me importaba nada, casi era como ellas.

Dime cómo me has despertado tú...

martes, 5 de junio de 2012

Sigo enamorada de la vida


Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.

Pablo Neruda.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Te quedaste...

Quisiera sentir amor, quisiera sentir esa sensación.
Aunque fuera dolorosa, delicada, un poco imposible, un poco prohibida. Eterna.

Quisiera sentir desesperación por abrazarte, y escribir los versos más bellos cuando rozaras mi memoria. Desear quererte a cada instante, contarte, pensarte, escribirte, mirarte, cantarte, esperarte, soñar a tu lado.
Quizá por lo doloroso de la situación, quizá sin sentido, quizás sin porqués... Me dediqué a amarte aunque ni tiempo ni espacio fueran amigos. Mi amor se pasa... Se duerme. Está en coma.

A veces quisiera resucitarte en mi memoria, tan sólo por tener la sensación desesperada de amar y pensar. Quizá no es por la chispa de la vida, sino porque el amor es mi vida. Quisiera resucitar y despertar el amor y la fascinación por las personas. Sin miedo, ahora, que el daño se ha hecho, que la soledad es latente, que no hay nada que no pueda imaginarme. Quisiera quererte aunque me odiaras, y respetarte por ello. Que me sacudieras fuerte, gritando, por qué...
Desesperadamente y desesperada te contestaría que desearía que todavía me quisieras... algún día. Aunque el sueño me acompañe.

Y la desesperanza.

jueves, 26 de abril de 2012

En el fondo me gusta mirar esa estrella

Intento verte como a todos los demás. Todos los que han tenido historias, y errores, y han desaparecido de alguna forma.
Todos esos que han continuado su camino sin volver la vista un momento, igual que hiciste tú. Y siempre hay algo que te diferencia de ellos, aunque aún no sé qué es. Quizás sea yo la diferencia.

Tal vez por eso estoy pasando esas historias, porque no hay nada único en ellas. Sólo vivir el momento, y relamerse los labios después de la herida. Como si el sabor de la sangre fuera excitante, después de saborear la libertad, el engaño, la tristeza y la ira. Esa sensación que nos hace crecer y tener orgullo hacia nosotros mismos... Pero no es real. Es adrenalina. Es sueño.
Tú eres sueño. Una chispa, quizás. Que no se apaga... no termina, no duerme, no mengua. Me preguntó Coelho si lo que había sentido fue una chispa, una explosión, o un momento de luz. Y yo no supe responder, creo que sentí miedo de que sólo fuera una chispa.
Yo quería que lo que viví contigo fuera una estrella;

Un momento de luz precioso al que poder mirar siempre que perdiera el camino. Aunque pudiera pensar en el fondo que esa estrella que miro hoy está muerta, y no existe. Ya no piensa, ni tiene sueños. Se derrumbó su mundo.
Pero está ahí. Su luz sigue viendose a millones de años luz.
A miles de millones de años luz de ti, y de todo lo que vivimos intensamente.

Quizá lo único que me ponga triste sea que no se apague esa luz.

miércoles, 18 de abril de 2012

No estoy

No estoy muerta. Estoy viva.
Y no soy las cosas que pensáis de mí.


Estoy viva.
Ódiame.

Amigo desconocido

Ojalá pudieras desconocerme y tener la oportunidad de conocerte de nuevo.
Y que vieras cómo soy.

Ojalá volvieras a creerme y a creer que hay luz en mí, y que puedo dar calor a tu alma. A veces incluso sólo desde la distancia...

Ojalá pudiera desconocerte y volver a sentir que eres asombroso. Y tener la oportunidad, quizá, de llamarte amigo.

lunes, 16 de abril de 2012

La gente dice mierda o no dice nada

Me agota ver en lo que se convierte la gente por culpa del trato que han tenido hacia ellos de otros. Y me niego a convertirme en lo mismo, porque precisamente estoy dando todo de mí.

Pecaré de exagerada, impulsiva o dramática, pero me dais asco.
¿Os mueve el impulso de mandarme a la mierda o decirme cosas hirientes por ver lo profundo que se siente?
Sí. Cuando me sueltas una gran mierda a la cara me afecta, demasiado, me afecta demasiado que no me hables. Me afecta demasiado que te vayas. Me afecta demasiado que seas un mierda.

Ojalá algún día lleguéis a sentir demasiado. Y véais que es una mierda que no podeis controlar. Y lo cruel del ser humano, y el asco que deberíais daros al miraros al espejo.
Ojalá.

viernes, 30 de marzo de 2012

Quererme

No puedo ser más de lo que soy... lo pienso millones de veces. Miro fotografías de gente que echo de menos, pienso en ellos y sonrío. Pero no me siento viva.
Parece como si los hubiera abandonado, a todos, a esta vida. Me siento desterrada, o solamente una espectadora más de una película que a todos les gusta. Pero pasan de ella... No les apasiona como a mí me apasiona.

Y lo siento en el alma, lo siento en los huesos, el corazón me late lento... Porque aún escucho sus voces en mi cabeza y me echo a llorar en mi imaginación. Quizá no haya muerto... Eso dicen, que no ha muerto. Que las personas no se van mientras se siga recordándolas. ¿Pero y si hubiera muerto yo? Entonces sí que me iría... Creo que me acuerdo de mí, pero me exijo demasiadas cosas que no soy, ni seré nunca.
No soy capaz de encontrar por qué, mi don, mi sentido, mis sueños. A veces he envidiado los sueños de otros... A veces no, siempre. Cuando he admirado a alguien me he hecho sin querer con sus sueños.
Quizá sea eso... Quizá ahora que no admiro a nadie no tengo sueños.

Y se supone, que ahora debería de ser más auténtica que nunca. Más fuerte, más real, más soñadora. Pero soy tan insegura...
Intento creer en las cosas, y leo, y pienso, y me evado. Pero al no compartir esas emociones siento que no existen y me ahogo. Me siento en un mundo irreal en el que sólo yo conozco lo que es... ser yo. Ojalá alguien me conociera, me digo. Pero realmente ¿es otra persona lo que necesito?
Quizá simplemente necesito seguir como estoy... seguir aguantando. Y tarde o temprano me encontraré, y tendré sueños, e iré a por ellos...
Tarde o temprano no me importará acordarme de personas que echo de menos, porque ya lo estoy aceptando. No quiero tirar este tiempo a la basura... porque no creo que esté equivocada. Creo que... tenía que pasarme esto. Me siento desanimada e inútil en días como hoy, pero sé que es parte del proceso.
A veces sólo quiero desahogarme, coger a alguien y decirle el asco que me da todo, que deseo que algunas personas tengan castigos horribles por las cosas que hacen, que me gustaría irme a un lugar que no existe, que tengo ganas de no estudiar, no pensar, no buscar nada. A veces sólo quiero vivir, sólo quiero tumbarme y mirar al cielo...

Sólo quiero tumbarme y mirar al cielo...

y dejarme.

lunes, 26 de marzo de 2012

We don´t need... words

No necesito palabras para sentir...

Pero necesito sentimientos para escribir.

sábado, 25 de febrero de 2012

domingo, 15 de enero de 2012

Sometimes I want to die

Lo peor de esto quizá sea que sé que un mundo mejor es posible. Pero no existe.
Que podría tener muchas amigas, y llevarme bien con todas ellas. Que podría ser buena estudiante, vivir en un sitio con buenos vecinos y tener una cariñosa familia. Que tendría ganas todos los días, y defendería mi fortaleza con todas mis fuerzas.

Pero no existe... ni siquiera tengo nada que proteger. Me gusta soñar de nuevo, pero sólo por evadirme... por escapar. Por dejar de verte la cara.

Me gusta que exista en mi mente, es la única manera de que no haga tanto daño...

sábado, 14 de enero de 2012

No quiero vivir de esta forma

Estoy harta de que siempre que ocurra algo sea una mierda. No creo que sirva para nada el esfuerzo por intentar llevarte bien, sacar fuerzas de donde puedas y hacer de tripas corazón cuando alguien que solía ser tu amigo te suelte una... enorme mierda a la cara.

Y de que hables. Estoy harta de que hables... Del chantaje, de sentirme mal por tu culpa y luego tenerme creyendo que ha sido algo que he hecho yo.