Abandonado por el mundo, el mundo abandonado. Perdido mientras esperaba quien le buscase, sumido en sueños malditos de cosas divinas al alcance de cualquier mortal que los ensucia y empobrece... con su incultura, con sus físicos cuerpos, con sus mentes automáticas.
Morfeo les habla y ellos quedan callados, como hipnotizados, entienden cada una de las palabras. Saben que acaban de aprender algo, pero como en un sueño... Y en los sueños, nunca se conserva nada.
En un camino que se bifurca siente que su espada está llorando, no puede tomar una decisión porque la está consolando. Desea regresar a casa y ya hace tiempo que no encuentran nada. "¿Qué es una casa?" Ingenuo guerrero... tú no sabes nada de la vida, ni de la muerte; aunque te creas con autoridad para sentenciarla. Esta noche las estrellas volverán a ser las mismas y tú seguirás ensimismado.