No quiero lloros, penas ni inseguridades. Ni despertar al dragón que duerme en mis entrañas cuando de entre la tiniebla resurja lo bello. Ya fue tiempo de noches desconsoladas, de amaneceres de amantes, sin amante, de volar sin alas, y despegar del suelo. Ya pasó el tiempo de las lágrimas, de ser románticos y decir "te quiero".
¿Y cómo esperan ellos,
siendo joven o sin serlo,
que de mi corazón renazca alguna esperanza?
Esperanza... bueno, esperanza significa esperar algo.
¿Y cómo esperas que te siga esperando?
Hace tanto que te espero que he perdido la conciencia social.
Y ya no encuentro agarradero abandonado en esta ausencia global.