Hoy es el primer día que me doy cuenta de algunas cosas que me entristecen, egoístamente...
Esta tarde estuve pensando en ello. En cómo tendemos hacia sentimientos egoístas, incluso en situaciones en las que estamos siendo sinceramente modestos con nosotros mismos. Quizá no es simple egoísmo sino un reflejo de nuestro deseo de ser queridos, o de encontrar algo bueno en nosotros, un por qué merecemos estar en este mundo si no somos nada especial. Supongo que nadie lo es.
Esa idea también me pone triste, pensar que muchas de las cosas que vemos o sentimos son construcciones nuestras, deseos caprichosos de ese momento. Uno puede tener una misma identidad toda su vida, pero hay cosas que siempre se mueven, siempre están en constante cambio dentro de nosotros.
Estuve andando algunas horas con tranquilidad en mi cabeza, desconectada de hablar con otras personas o mirar nada del teléfono. La temperatura era agradable, tanto que me sobraba ir abrigada a esa hora. Pensé que aprovecharía esa hora para salir a correr y pasear algunos días de la semana.
Después entré brevemente en una tienda, me molestó un poco parecer una molestia para dos empleadas, y que no fueran educadas. Luego volví a casa un poco cansada, pero me sentó bien pasear, había perdido un poco la noción del tiempo. Cuando miré el móvil tenía varios mensajes y notificaciones, y vuelvo a tener ganas de no tener móvil, de no usar eso para comunicarme, de desatarme de ahí.
Soñar es fácil. Pero crearse un mundo bonito donde vivir requiere esfuerzos. Y la energía sólo se crea teniendo energía, forzando el alma cansada de seguir andando, a que corra, a que vuele. Eso termina por activarnos, por despertar nuestras ganas y la conciencia de que todo irá bien si lo intentamos. Pasamos nuestras vidas anclados en lugares, sentados, viendo o pensando cosas, estamos tan cansados siempre... Yo quisiera hacer más. Activar mi cuerpo y mi mente, abandonar eso. Abandonar pensamientos amargos por recorrer unas calles que no me gustan, vivir algo distinto más a menudo, sin por ello normalizarlo. Ahora mismo me siento sin mucha energía, pero igualmente creo en esta idea que escribo.
También estuve pintando, me salieron cosas bonitas. Tuve una reflexión sobre eso que no recuerdo, esta tarde. Pensé en que mi mirada es demasiado crítica hacia las cosas que hago, y termino no haciendo o no disfrutando. Intentaré a partir de ahora no preocuparme tanto por que las cosas sean estéticas y bonitas, y más por disfrutarlas, por hacerlas simplemente, siendo yo misma. Algunas personas tienen eso dentro, y pueden crear cosas maravillosas, pero sé que yo no soy una de esas personas. Preferiría al menos librarme de ese peso, de la necesidad de ser perfeccionista o complicarme, y simplemente vivir, apreciar las cosas buenas e intentar dar de mí lo que pueda, pero en las cosas que sé que puedo hacer algo bueno.
La chica que no tiene talentos ocultos x)
No hay comentarios :
Publicar un comentario