miércoles, 23 de diciembre de 2009

Un poco de J. Lacan



Venga, pensad...
Quiero que busquéis en vuestras mentes y me digáis qué es con lo que fantaseáis. ¿Con la paz mundial? ....
Lo imaginaba.
Fantaseáis con la fama internacional, fantaseáis con poder ganar un premio Pulitzer. O el premio Nobel de la Paz. ¿Un premio musical de la MTV? ¿Fantaseáis con poder conocer a algun genio cachas aparentemente malo aunque en el fondo a punto de estallar de noble pasión y dispuesto a dormir en el lado mojado de la cama?

Ya entendéis lo que plantea Lacan. Las fantasías tienen que ser poco realistas. Porque en el momento, en el instante en que consigues lo que buscabas... ya no lo quieres, no puedes quererlo. Para que el deseo pueda seguir existiendo, necesita que sus objetos estén permanentemente ausentes. No es eso lo que deseas sino la fantasía de eso. O sea, que el deseo sustenta fantasías utópicas.
A eso se refiere Pascal cuando dice que sólo somos verdaderamente felices cuando soñamos con la futura felicidad. Y también al decir "la cacería es más dulce que lo cazado" o "ten cuidado con lo que deseas", no por conseguirlo, sino porque estás condenado a no quererlo en cuanto lo consigas.

Así que la lección de Lacan es que vivir acorde con tus deseos no te hará feliz, ser enteramente humano significa esforzarte por vivir de acuerdo con ideas e ideales, y no evaluar tu vida por lo que hayas obtenido en cuanto a tus deseos, sino por aquellos breves momentos de integridad con pasión, racionalidad, incluso de abnegación. Porque a la larga, la única manera de evaluar la relevancia de nuestra vida es valorando la vida de otros...

3 comentarios :

Laura dijo...

Buff, que razón xD

Anónimo dijo...

Lacan tenía mucha razón, pero también creo que, a veces, conseguir lo que realmente queremos, nos hace sentir mejor.

Pero sólo es mi opinión...

Nath dijo...

Si, claro que sí...
Y siempre deben de ser nuestras metas. Peroa veces, cuando lo consigues, parece que no es suficiente..

A mí los retos me motivan, por eso siempre tengo por delante algún sueño o fantasía que alcanzar. Si sólo vivieras para una cosa, al final tu vida no tendría sentido, no crees?