martes, 29 de diciembre de 2009

Luz sin gravedad

¿No parece... que se detiene el tiempo cuando se va la luz?
Da la sensación de que el mundo entero está parado, con ese silencio, la oscuridad... y nada ni nadie se mueve. Todo está tal y como lo dejaste, todo está en su sitio...
Hay momentos en que me gustaría que se fuera la luz, para que también se detuviera el tiempo. Cuando besara tus labios, cuando apoyara mi cabeza cerca de tu corazón.
Y nada más existe, y todo está parado, y en silencio.




Mis ojos se detienen en la tímida llama de la vela que hay en el centro de la habitación. Es la única luz que hay, a parte del brillo de tus ojos. La chispa de tu vida...
Parece como si tus sentidos inventaran en tus oídos los sonidos que hace esa llama en tu mente. Como la cerilla consumiéndose... ¿recuerdas?
Mira fíjamente la llama y amplifica ese silencio en tu mente, el mínimo sonido que hace el fuego cuando existe. ¿Qué es el fuego? ¿Y qué aviva esta llama de mi interior?
No se puede dividir ni cortar... pero se puede compartir. Nunca se acaba, y se acaba siempre.
¿Cómo lates en mí tan deprisa?

Quisiera que no volviera la luz nunca...
para quedarme acurrucada junto al brillo de esa llama.
Quisiera que el tiempo no reanudara nunca,
para así quedarme contigo en esta habitación en penumbra...

1 comentario :

Anónimo dijo...

Ojalá pudiéramos detener el tiempo. Creo que esa habilidad aún no nos ha sido concedida...