domingo, 20 de diciembre de 2009

Una tarde en La Suite

El silencio, la calma... un ambiente cálido, un sillón confortable, la comodidad al alcance de tu mano. Tus sentidos, tu cuerpo, tu mente... descansando.
No hay nada ni nadie que pueda alterarlo. Tu mundo, tu refugio, tu sitio. Y nadie vendrá, no. Nadie cambiará la calma que sientes ahora, nadie moverá nada. Porque ahí fuera, no importa nada.



Estoy relajada y feliz, satisfecha.
Y la verdad... me hacía falta un día como este.
El viernes fue.. buff, una pesadilla. Porque... bueno, en cuanto a físicamente estaba reventada y... no sé, dolorida. Todo del trabajo, fue lo que más me quemó ese día. La suciedad, el esfuerzo, el fracaso...
Las cosas no me salieron como yo quería, y sé que soy impaciente! Sé que quizá quiero aprender demasiado rápido. Pero me dolió mucho todo aquello, fue como un golpe en el estómago, o como.. no sé. Dudo que nadie pueda entenderlo. Bueno... quizá... mi hermano.
Él es como yo, no sé. Los dos nos esforzamos al máximo, los dos somos cabezotas, perfeccionistas, ambiciosos... queremos hacer las cosas bien y aprenderlas de una vez, rápido. Sé que las cosas llevan su tiempo, su dedicación y su paciencia. Pero es normal que uno se vaya cabizbajo.
Me da igual que los demás no lo entendieran. ¿Que estuve a punto de echarme a llorar? Pues sí, quería desahogarme... qué hay de malo en ello? Estaba muy cansada... y sobre todo, el pensar que tu trabajo no ha sido suficiente. No lloré, había mucho ruido, mucho humo, y gente delante. No quería.. no sé, caer así. Me desahogué después... con la risa. Con la risa nerviosa y desahogada xD

Una vez, estando en un entierro de un familiar... Me senté en un banco de piedra, sola (refiriéndome a sin ningún miembro de la familia), y al lado mía estaba sentado un hombre mayor con una sonrisa en los labios. Era una sonrisa como... ausente, como si estuviera tan feliz y no se diera cuenta de dónde estaba en realidad. Luego, empezó a canturrear en voz alta, y yo no pude aguantar... Empécé a reirme a carcajadas, y cuanto más me reía, más me reía. Y lloraba... lloraba de la risa. Era una risa muy extraña, no parecía mía.
De algún modo, estaba desahogando todo lo que llevaba dentro, aunque de una manera un poco extraña.. xDD

Pues algo así me pasó el viernes. Aunque estoy contando que me desahogué cuando eso fue mucho después. La verdad es que la sensación "incomprensible" y el vacío por el trabajo se me pasó al estar hablando con un amigo. Pero después... después ocurrió algo más. Lo emocional, esa guinda que se le pone siempre al pastel porque si no, no tienes el día completo. Así que no sé... quizá me desahogué más por ese golpe que por lo que había vivido aquella tarde. Pero ya no me pasa más. Ni me pasará más.
Porque definitivamente... me he quitado los pájaros de la cabeza. Me quedaban pocos, pero al fin y al cabo, quedaban...
Ya no voy a confiar más mi fé ni voy a entregarme a nada que no sea por mí misma, porque confío en ello, porque sé que será algo bueno. Porque he estado engañando al corazón, y a mí.. a mí han estado poniendome a prueba xD Y me parece que no la he superado, me parece que me he quedado a medias. Lo cierto es que era más una enseñanza que un examen ¿entiendes? Ahora sé cómo y hacia dónde direccionar mi camino más o menos. Pero antes estaba tan sola... tan perdida... tan.. no sé. Alguien me había estado convenciendo de que necesitaba algo o alguien para sostenerme en pie. Pero la verdad es que no, y no me gusta tenerlo. Soy mejor cuando me mantengo yo sola. Soy yo cuando no dependo.

Pero... ¿sabes cuándo más soy yo?
Cuando estoy enamorada... sin cadenas =) y.. cuando puedo experimentar, vivir, sentir. Respirar lo que estoy sintiendo, es como si el trabajo que realizas, las cosas que haces, los libros que lees... todo tiene un sentido porque sabes que eres una persona en el mundo, un ser con personalidad, cualidades, gustos, aficiones... que se MUEVE y que esta viva. Y... yo quiero estar viva, eso tenlo por seguro.
Me siento más viva que nunca... y tan feliz.

Compadezco al mundo, al que se compadece... sin saber nada. Te compadezco a ti.
Por no sentir lo que yo estoy sintiendo...

5 comentarios :

Javo dijo...

¿Sabes? yo también me identifico con esa impaciencia y ese perfeccionismo y cabezonería. A veces eso nos hace ser un poco incostantes... Joder, yo no se porque pero siempre que voy a una iglesia me dan ganas de partirme el culo, aunque sea un funeral, igual es una manera de desahogarse xdd bien visto eso. saludos

Adri dijo...

Estoy raro... Me siento etraño, y necesito una sesion de nazareth, porque se que tu eres de las pocas que pueda acercarse a saber lo que pienso y siento...quizas la unica...

Por cierto, estea vez, por difusa que seas creo haber comprendido mas o menos tu entrada. Me ha encantando, como siempre. El dia que escribas una mierda tambien te lo dire, no te quepa duda ;)

Nazareth dijo...

Javo: gracias por el comentario, como siempre =) Y.. uff sí, la constancia es algo imposible para mí!! Ya tengo que tener paciencia y estar dedicada.
Pero si se toma como un reto, se consigue xD

Adri: muy a tu estilo!! xDDD
¿Por qué te sientes extraño?
Hace tiempo que no hablamos, a ver si un día te conectas =)

Nayle dijo...

Al fin actualizas |·) hoy ha empezado a actualizar todo el mundo ¬¬...
en fin xDD
Me alegro de que cuando necesitres desahogarte puedas hacerlo por la risa, porque yo.. no soy capaz de hacer eso, por mucho que me ría, no me desahogo.
Y sobre la impaciencia.. ¿qué te voy a decir? me encantaría ser impaciente.. asi no se aprovecharian tanto de mi paciencia, pero me han enseñado a ser la persona mas paciente del mundo ù_ú..
Te kiodio ññ

Vela

Maryna dijo...

Lo mejor es no depender de nadie, todos lo sabemos. Pero al fin y al cabo tienes que saber dejarte ayudar por las personas que te quieren, tus amigos. Porque los amores van, vienen, vuelven... y los amigos, los verdaderos amigos están ahí pase el tiempo, malas rachas... lo que sea.
Esa impaciencia tambien me recuerda a mi. Quiero aprender algo y lo quiero ¡ya! Y si al final lo consigo es porque a la vez soy cabezota y me empeño con ello.
Llorar no es la única manera que existe de desahogarse. Es, en todo caso, la que más personas comprende porque si tu ves a alguien riendo porque su novio lo dejó qué piensas; que está loca o lo que sea! Pero no. Gritar, reir, sobre todo reir... es tan reconfortable. Es como el último suspiro que te calma... en el que lo echas todo, sin dejar algo. Y ya nada te importa (al menos por una milésima de segundo :D) y te sientes segura de ti misma.
El ser ambiciosa, cabezota, impaciente puede ser bueno o malo. Eso lo decides tú. Has de saber cómo utilizar tus aptitudes. Si verlas como una virtud o como una desgracia...
Ante todo, tú decides.
Cuidate!