viernes, 26 de marzo de 2010

Polvo en el viento

Amanece y yo sigo sentada. Me siento tranquila.
Parece que las nubes de mi interior se van despejando poco a poco.
Y sonrío por las pequeñas cosas, y cierro los ojos si sopla el viento... para escuchar lo que me susurran sus canciones.

También camino sin seguir un rumbo, sin tener un norte, pero con el corazón como amuleto. Escapando de lo común, de la sinrazón, de todo lo que hace daño. Pero yo me transporto... y cojo mi libro favorito y me siento en un tren. El tren que viaja hacia mis sueños.
Miro por la ventanilla y veo paisajes confusos. Eso es porque aún no sé hacia dónde me dirijo. Pero da igual, porque confío en mí.
Las nubes son ya casi inexistentes...

Sigue amaneciendo.
Y yo aqui sentada, con tu recuerdo.

2 comentarios :

m dijo...

Que bonito =)

Yuka dijo...

Es muy bonito ^^
El hecho de poder coger tu rumbo, ir a dónde quisieras... pocas personas son capaces de hacerlo, eh?