miércoles, 3 de marzo de 2010

Amigos Imaginarios

Lisbeth miraba por la ventana y se le perdía fácilmente la mirada, imaginando que el cielo ya iba arrancando pequeños destellos y que no tardaría en asomar el sol. Pero sólo eran las cinco y algo de la mañana, el sol estaba lejos aún...

Notó que le sonaba el estómago, y un repentino mareo. Se acordó de que se había acostado sin cenar, pero aunque su cuerpo tenía hambre ella no mostraba signos de morir o padecer sufrimiento. Sólo miraba con los ojos perdidos. Sólo pensaba...
Pensaba en sus días, en cómo era su vida últimamente. Y se vio sin respuestas, sin razones... ¿Es que no había nada con sentido en su vida? Se figuró cómo transcurriría el día siguiente y se vio frente a su escritorio, con el libro de siempre en la mano, rodeada de amigos imaginarios. De mundos imaginarios, de sueños imaginarios, de anécdotas imaginarias...

«No tiene sentido... no tiene sentido » Y cerraba el libro, y se quedaba unos minutos sin pensar en nada, respirando muy bajito...

Y se acordó de él. Últimamente no lo hacía mucho, se habían distanciado. Ya no sabía bien de qué hablarle cuando se veían, y a ellos nunca les había faltado conversación. La verdad es que ahora le faltaba conversación con todas las personas que conocía, y a ella le encantaba hablar. No quería hablar del tiempo, ni de cómo se sentía. Quería reinventarse, encender la chispa, porque ella tenía una chispa. Pero las lágrimas la habían extinguido con el tiempo.
Quería sentarse a hablar con alguien real, alguien sólido y que no fuera imaginario. Le gustaría pasarse las horas hablando, y dormir, y crear, y reir, y soñar el mundo. Y vivirlo.
Estos pensamientos le hacían reaccionar en su interior, les vio algo. Quizá no todo se hubiese muerto, pues aún soñaba con volver a soñar, y salir de ese mundo imaginario.

Se acercaba ya el alba y sintió frío. Se metió entre las mantas calentitas y cerró los ojos. Volvió a imaginarse donde quería. Durmiendo. Tranquila. Protegida frente a todo aquello que quisiera hacerle daño.
Y se quedó dormida.

1 comentario :

John Michael dijo...

"pues aún soñaba con volver a soñar"

Me quedo con esta frase, creo que basta con inventarse a si mismo :p