La vida es una gran ciudad, una villa, un pueblo. Da igual.
Es una calle en la que cada uno provee lo que tiene, lo que sabe hacer, lo que obtiene. Y lo intercambia, lo modifica, lo revaloriza...
¿Qué tienes tú?
¿Y es una fuente de suministros, una mercancía o reliquia... o un servicio que podrás realizar hasta el fin de tus días?
Todo depende de cómo te lo montes...
También puedes ser tú mismo sin nada en los bolsillos, y mañana puedes ser cualquier cosa que desees.
Cuida tu comercio, cuida de tu tesoro.
Pero no esperes para disfrutar... al día de tu muerte.
1 comentario :
Yo metí mi corazón en una cajita y lo cambié por unos traguitos de vino y un puñado de historias :P
Publicar un comentario