Estaba super cansada ayer, y normalmente tardo mucho más en recuperarme. Pero me siento tan bien hoy. Eso sí, no tengo muchas más ganas de fiestas ni esas cosas. La verdad es que me apetece algo mucho más tranquilo.
Estoy aquí, tomando mi té favorito, con una serie que justo acabo de empezar. También estoy feliz con lo que tengo y he conseguido últimamente, y me siento tranquila porque no necesito nada.
Este tipo de sensación supongo que es lo mejor de la vida, sentirse en casa, sentirse seguro y cómodo y esas cosas, después de vivir aventuras.
Anoche tuve un sueño que me define muy bien, creo. Incluso me desperté porque hacía mucho calor, y puse el aire acondicionado y me volví a dormir y continué soñando lo mismo.
Soñé que estaba de vacaciones en algún sitio con piscina, césped y sitios grandes con personas veraneando y esas cosas. Había una actividad que era muy divertida, se trataba de entrar en una especie de piscina enorme vacía, con varios metros de profundidad, cuyo interior estaba planificado en zonas con cuerdas, plataformas, escaleras flexibles y otras cosas para trepar. La imaginación la ponías tú. En cada una de las cuatro paredes se encontraba un objetivo de la actividad, y al final de toda ella un tesoro con premios y cosas así para los participantes.
Recuerdo que yo todo lo que quería era trepar. Me hacía muy feliz, el reto, el esfuerzo físico, ser libre para escoger las cuerdas, las formas de avanzar, explorar, ingeníarmelas juntando dos escaleras para llegar al otro extremo y cosas así. Pero no me dejaban hacerlo porque las personas que se apuntaban a la actividad sólo tenían ojos para el tesoro, iban en grupo y enseguida lo encontraban, y se acababa el juego. Así que no me dejaban trepar ni divertirme, yo no quería un maldito premio.
Después conseguí estar un rato sola, y ahí sí pude disfrutar bastante trepando, atando cuerdas e inventando formas de subir a sitios más complicados. Encontré algunas pistas y me divertí siguiéndolas. Al final, como por casualidad, encontré el tesoro. Estaba en una de las plataformas más fáciles, tanto que había pasado de ella. Y justo cuando me disponía a ir hacia el tesoro, entraron dos participantes al escenario, emocionados porque vieron que yo estaba yendo hacia el tesoro. Yo estaba muy seria y pensando: "no sé por qué se emocionan tanto, ellos no lo han encontrado". Al abrirlo ellos ya estaban pegados a mí, viendo el interior. Eran un montón de productos de kinder y una carta felicitando al ganador y diciendo que proporcionara dos direcciones postales para recibir cada mes lotes de productos de kinder totalmente gratis. Los dos esos seguían súper emocionados, yo no compartí una sola palabra con ellos. Cogí el tesoro y me marché. A fin de cuentas, ¿en qué habían participado ellos para lograr el tesoro? Ellos, que sólo les interesaba un premio, una gratificación por una actividad que se supone debía ser divertida. Yo me había divertido y me había esforzado al mismo tiempo. En el final, sólo estaba pensando que ojalá estuviera él para poder dar su dirección y que recibiera muchos kinders todos los días.
En fin. Pienso que me define por las cosas buenas y por las cosas malas. Es un sueño en el que se ve claramente mi frustración constante hacia el modo de ver y de vivir de los demás. Siempre con ansia, siempre desvelando todo, haciendo spoilers. Siempre pendientes sólo del resultado y no de la vida, no del camino que hacen sino de adonde llegan. Supongo que es algo bueno que quiera disfrutar de las cosas sólo por lo que las cosas son. Y también es mi reflejo en el detestar humano. En la querencia egoísta o el deseo de un bien, de un final feliz para mí. De saber que no trabajo gratis, aunque me guste mi trabajo. De que mi conciencia es fuerte pero hasta cierto punto. Y también del dolor que llevamos a cuestas los humanos y que eso significa ser adulto, supongo.
Hace un rato le decía a un amigo que cómo podía seguir viviendo Lagertha, con todo lo que había sufrido. Obviamente yo me alegro de que siga, porque la quiero, es mi personaje favorito. Pero es una querencia egoísta mi deseo de que viva, del mismo modo que sucede con algunos suicidas. Poniéndome en su lugar, perder tu hogar, tu hijo no nato, tu hija de 12 años, el amor de tu vida... Además de otros tipos de sufrimiento por el camino, y la total desesperanza de unos dioses que parecen ausentes. Yo no creo que yo pudiera continuar con eso, y aún me pregunto por qué continúo yo, que no he vivido la mitad de ese sufrimiento. Pero me lo pregunto, porque no soy fuerte. Porque este tipo de lucha moderna es horrible, es fea, y muchas cosas más. Quizá eso sí que me define. No ser como Lagertha, en absoluto, porque yo no cambio. Aunque cambien mis circunstancias y aunque muchos digan que cambié; no cambio, porque sigo queriendo ser la misma persona que cree en las cosas bonitas, que quiere que sobreviva su inocencia y compartirla con sus hijos, que desea vivir sin perder su dignidad, ni sus sueños, ni su forma de ser. No me endurezco porque sigo llorando cuando alguien me pisa, sigo confiando otra vez en el que me quita mis cosas y se marcha. Y sigo soñando con que seas quien esté conmigo y me abrace cuando le dé el pecho a nuestros hijos.
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