martes, 17 de noviembre de 2009

Una noche en la ciudad

Hoy soñé algo bastante terrorífico... pero interesante a la vez.

Todo lo que recuerdo de él transcurre de noche. No de noche con la inquietud o la preocupación por las horas. De noche con naturalidad... como si fuera de noche siempre, en ese mundo.
Me encuentro en una calle muy transcurrida e iluminada con cientos de luces de colores... ¿Navidad quizá? La verdad es que no recuerdo la sensación de andar entre ambiente navideño... En fin, tenía que ir a un sitio, así que me dispuse a seguir andando y giré por una estrecha y oscura calle que desembocaba en otra avenida, también algo estrecha, pero con mejor iluminación. Casi a dos pasos, a mi izquierda, estaba el sitio que buscaba. Parecía un teatro por fuera, con luces y letreros brillantes... Pero por dentro era como un polideportivo abandonado.

Dos mujeres me dieron la bienvenida y me tomaron el nombre, luego me entregaron un libro y me senté. Allí estaba Laura, al lado de ella una chica rubia... de unos 25 años, y junto a esa, de pie... una morena y alta (la que me había recibido). La otra era una mujer más mayor, de mediana edad diría... y con el rostro ya entrado en alguna que otra arruga.
La chica rubia al pasar me firmó el libro, y la morena también lo hizo... Desconocía si eran las autoras de ese libro, ni siquiera sabía qué libro era... Pero me acerqué a la mujer mayor y me miró con desdeño, por lo que intuí que ella no iba a firmarme nada xD

Se pusieron a hablar de cosas, del instituto, del antiguo colegio de esa ciudad... La verdad, recuerdo largos diálogos y enredadas conversaciones a las que presté atención con todos mis sentidos (incluso me tomaba la libertad de memorizar algunas frases). Pero ahora no recuerdo con exactitud de qué iban aquellas conversaciones... Sé que había algo de misterio, algo siniestro en ellas. Y sentí la necesidad de levantarme e irme, pero ello me buscaría problemas... De todos modos ¿qué hacía yo allí? ¿esperaban que colaborara? Yo no quería hacer aquello de lo que hablaban...

...

Pero ha ocurrido, y el antiguo colegio está rodeado de una siniestra oscuridad y hay dos coches patrulla en la puerta. "¡¿Dos coches patrulla?! ¡¡¡¿¿Están locos??!! ¡¡¡Les van a matar!!! ... " Pensaba mi cabeza a toda velocidad.
Pero allí dentro había alguien más... Mi madre. Y si no hacía algo la cargarían a ella con todas las culpas.
Entré sigilosa dentro de aquel colegio, un colegio que me daba PÁNICO. Todo, el olor del aire, los sonidos y la atmósfera en la que te movías te erizaba los pelos de la nuca... Y entonces vi que una mujer había optado por esconderse de los focos debajo de un banco de la entrada. Era un escondite perfecto... si los focos no se movieran de perspectiva.
Y la descubrieron. Era mi madre, y yo sabía que era inocente.
El miedo la había impulsado a protegerse de cualquier manera, mostraba una sonrisa tensa en los labios.
Si daba su declaración... estaba perdida, todos TODOS sabrían su secreto... Tenía que haber otra forma de explicar por qué estuvo en el colegio esa noche.

Y yo iba a ayudarla.
Sabiendo más o menos, quiénes eran los que sabían del asunto, quiénes estaban dentro... El trabajo debería de ser bastante sencillo. Pero como decidí tomarlo por cuenta propia... ello lo convertía en algo más peligroso. Pero cómo me gusta meter las narices en todo... y resolver el entuerto.
Me encuentro a la chica rubia de la otra noche, está chupando una piruleta en uno de los aparcamientos. Desde su posición veía todo lo que estaba ocurriendo y tenía una sonrisa malévola en los labios. ¿Es que iban a salirse con la suya de todas formas?
Hablé con ella y no me dijo grandes cosas... al parecer, era sólo una espectadora que se beneficiaría de aquella situación, pero nada apuntaba a que tuviera la culpa. Sobre todo porque parecía demasiado estúpida para llevar un plan tan magnífico...

Unos coches más a la derecha, en una especie de jeep, estaba encendida la luz del techo y me acerque allí.
La chica morena de la otra noche también estaba allí. Pero parecía no interesarle lo que estaba ocurriendo detrás de donde se encontraba. Aqui estaba... había encontrado a mi criminal... a la... ¡asesina!
Me abrió la puerta trasera del jeep y la descubrí comiendo algo... algún tipo de... ¿carne rebosada? ¿pollo? ...
La saludé como si fuera una colega más, y le intenté preguntar por su opinión discretamente y como un hecho absolutamente normal.
Ella a penas respondía, se afanaba en comer y comer a la desesperada y como si saboreara el mayor manjar de su vida... cuando cualquiera que la viera, pensaría que sólo era un aperitivo de cualquier restaurante de comida rápida. A mí me dio miedo... no tanto el qué podía estar comiendo, me daba miedo la frialdad de su piel, el brillo oscuro de su mirada, la locura, el frenesí...

Me ofreció. Y yo noté cómo las piernas empezaban a temblarme... ¿Qué haría? ¿Y cómo descubrir si aquello que me ofrecía era .... .... humano???
Entonces me di la vuelta y me tapé los oídos, no sé por qué... Pero al abrir los ojos, lo comprendí todo. Justo a unos metros delante de mí había un puesto de comida como los que se ven en las ferias. Me acerqué unos pasos y pude vislumbrar el cartel de precios, con ilustraciones y fotografías de sus productos...
Justo al lado de donde yo estaba mirando estaba aquello que estaba comiendose la chica hacía unos instantes... y de pronto me di cuenta de que había estado conteniendo la respiración. Así que solté el aire... y me fui de allí.


...



Continuará!  =D

(Qué absurdos son los sueños... y qué irónicos y cómicos pueden ser incluso cuando intentan aterrorizarte xD)

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