sábado, 7 de julio de 2018

Para mí

No tiene ningún sentido que yo desaparezca de aquí, ni de ninguna parte. He pensado esto no como mi derecho a existir ni nada parecido, más bien como el avance.
Ya es absurdo en sí existir, para mí, para todos, para los asesinos, las personas que no merecen estar en contacto con otras personas o seres vivos en general. ¿Por qué no iba a ser igual de absurdo dejar de existir? Ambas cosas son lo mismo.

Creo que debería tener más determinación y quererme más a mí misma. Tener más claro lo que soy, esto es, alguien que no tiene las cosas claras, como casi todo el mundo, pero cuyas intenciones no son malas. Si yo sé ser honesta conmigo misma, ¿qué me importa lo que otros piensen o sientan sobre mí? Ellos no me conocen. No han estado jamás en mi mente, ni en mis intenciones, ni en nada. Los errores que cometo desde el exterior se ven terribles, pero son exactamente iguales que los suyos, frutos del desconocimiento, de la educación del alma, de la inconsciencia, y a veces, de nuestro más puro derecho de ser libres y vivir. Nunca deseo hacer daño a nadie ni destruir nada, pero jamás llueve a gusto de todos y hasta... el simple hecho de que existamos puede estar dañando a alguien. Eso es horrible y muy oscuro, pero hay ejemplos semejantes.

Voy a seguir viviendo, como hasta ahora. Respirando, caminando, volando. Aprendiendo. Mis intenciones son firmes y soy honesta conmigo misma, no me engaño ni dejo que otros me convenzan de qué es lo que quiero. Prefiero no saber lo que quiero que querer algo por convencimiento. Eso no es... realmente escoger algo. Debemos elegir siendo libres y con nuestro propio autodescubrimiento. Otros pueden ayudarnos, hacernos dar a luz con la mayéutica o simplemente escuchándonos; pero jamás pueden tomar esa decisión por nosotros.

Y... no te fíes nunca de alguien que trata de convencerte de nada de ese modo.

Te quiero

No hay comentarios :