Me siento bien aquí sola, cuidando de mí. Sin nadie que venga a obligarme a esbozar forzadas sonrisas cuando estoy cansada, tengo hambre, o simplemente quiero descansar mi mente de escuchar y responder a nadie.
A veces es sencillamente un peso insoportable tener la emoción adecuada cada momento del día, aguantar la imposición de los demás, adaptarte, siempre tú adaptarte. Escuchar su música, oír sus historias, ver lo que ellos ven, hablar de lo que ellos quieren. Y el esfuerzo es tan grande que siquiera me imagino en ellos el mismo esfuerzo si yo tratara de hablar de algo que yo eligiese. Simplemente te interrumpen, te faltan al respeto, no es importante lo que tú compartes, no vale, así que cambian de nuevo a su tema favorito: ellos mismos.
Sencillamente ten educación, respétame como yo lo hago contigo, también siento, tengo problemas, soy un ser que vive, no una piedra a la que torturas con tu mierda de vida.
Dentro se está bien. Dentro de mí. Hay paz en mi mente, paz en mi psique, paz de espíritu, esa que tú no logras con drogas. Me siento a gusto conmigo. Adoro pasar tiempo sola, me caigo bien, me cuido, me escucho, me preparo cosas ricas, respeto mi cuerpo y mi mente también.
Algunas personas creen que estoy seria, enfadada o con mala cara cuando simplemente estoy descansando, sin mostrar ninguna expresión. A muchas personas les pasa; es mi cara, siento si te doy miedo, por dentro estoy muy bien. Déjame comer mis cereales sin una puta sonrisa en la boca.
No hay comentarios :
Publicar un comentario