Encontré una puerta que sólo abría en una dirección. Y la dirección era equivocada. Abracé un momento que terminó en mentiras y traición. Desesperé porque me sentí olvidada. Me enfadé, perdí, llamé, perdoné y cambié, y nunca me recordaron.
Busqué esperanzas por construir, pero no les quedaban.
Estreché la mano de aquel que ahora me desprecia con envidia. Rogué a los ojos de quien me ama de un modo egoísta. Tracé un mapa hacia el vacío. Corrí a por oportunidades que tardé años en conseguir, pero estaba cerrado.
Perdí el tren y me tropecé con una pérdida que había olvidado. Caí en una espiral de decepción y ajusté el reloj que os deteriora.
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