domingo, 5 de enero de 2014

Extraño

Querido Matt:

Te escribo desde mi antigua habitación, esa que tú llegarías a conocer tanto. Es invierno, acaba de empezar el año, y estoy tomando leche con galletas. Pensé que sería acogedor para ti saberlo. Hace ya tres años estuvimos aquí, sentados, hablando. Tú me besaste, y creo que fue maravilloso.
Querido Matt.. algunos días me pregunto por qué no se acordará de mí. ¿Es por algo que yo hice? O quizá es por lo que dije... Quizá, tal vez, no sé... Mi incapacidad para aceptar que las personas no se queden.

La poca esencia que me queda me la guardo para ti, para momentos como este. Y no sé si son de verdad, o es algo fingido, o autoengaño, o falso de algún modo para que yo me crea que soy real; que tengo alma. Que merezco la pena, todavía.

Querido Matt, no me olvides, yo sigo cuidándote.

Le agarré fuerte y le dije: Nunca me abandones. 
Nos iremos de aquí con la maleta llena de ilusiones.

No hay comentarios :