Disuadir para tranquilizar está muy bien, pero la empatía entraña el saber de qué se está hablando, el sentimiento que desencadena... sus efectos en el individuo que los está sufriendo. La empatía requiere experiencia.
A veces lo que necesitamos ante los actos de injusticia es ver que no estamos equivocados, que no estamos locos, que nuestra tristeza, nuestra cólera, nuestra decepción y nuestra impotencia están justificadas. Porque alguien comprende nuestro mundo. Porque alguien está aquí, con nosotros.
Mientras nos estamos rompiendo
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