Realmente era una de estas plantas que daba la sensación de que no iba a llegar viva al día siguiente, que no podías pasar por al lado de ella porque te la cargabas.

Un día descubrió a su lado un enorme y robusto roble. Su corteza era tan dura como la piedra, y sus raíces estaban clavadas tan hondo del suelo, que ni un huracán podría arrancarlo de ahí.
Con el tiempo el gran roble empezó a darle consejos al pequeño arbolito, para que su alma debilitada resurgiera y sus raíces fueran más hondas. Y en poco tiempo, asombrosamente, se notaron cambios en él.
Con el paso de los años aquel pequeño y frágil arbolito se convirtió en un enorme pinsapo. Y no sólo se había transformado su aspecto por fuera. Ahora también se sentía más fuerte y tenía un alma luchadora y valiente.
Juntos formaron una alianza excelente hasta que...
2 comentarios :
hasta que..?
Me encanta el título :)
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