O esa sensación que te quema la sangre hasta volverla negra y oscura, como oscuro se ha vuelto el corazón cuando no supieron cuidarlo.
Esas ganas intensas de abandonarlo todo, pero hacerlo a la vez. De hacerlo por ti. De que nadie te ayude, que nadie se interponga, y que nadie te hable...
Que nadie te hable...
No hay comentarios :
Publicar un comentario