"-¡Ayy...! -exclamó él dolorosamente- yo también. No lo puedo evitar,
¿sabes.. ? Ayer me harté de llorar otra vez.-suspiró en una pausa muy breve-,
pero le saco las cosas positivas a la vida, y tú debes hacer lo mismo.
-Sí, bueno. -suspirando ella, con resignación y el ceño ligeramente
fruncido, una mirada muy amarga- Si vivir, sigo viviendo. Y salgo, y entro, y
río, y hablo de cosas intrascendentes como todo el mundo hace.
»Pero me aburro intensamente... Y todos los días llego a casa triste. Y
nadie me habla... nadie me habla de verdad, parece que no hay nadie más en mi
dimensión o algo así. ¿Sabes? Es como si fuera de noche todo el día; y soy la
única que no quiere irse a dormir. "
No hay comentarios :
Publicar un comentario