Estás deseando llegar a casa para abrir la caja de recuerdos que traes contigo. Para repasarlos todos, por si no los recuerdas; para atesorarlos contra el pecho y cerrar los ojos pensando que has sido feliz, durante un momento.
Y crees que es imposible que te arrebaten eso, pero lo cierto es que uno mismo es el peor enemigo. Tus pies están cansados.. pero en tu corazón bailas, y gritas, y cantas, y dices "Te quiero".
Tu voz está ronca, pero por dentro creces y sientes que no puedes tocar el suelo con los pies. ¿A dónde vamos? Me pregunté esta vez... Y me encontré dándote la mano.
Hay días en que no soy capaz de mirar al cielo, porque te veo y se me empañan los ojos.
Hay días que no puedo mirar al cielo...
Porque no estoy contigo.
No hay comentarios :
Publicar un comentario