Ella dijo que añoraba su sonrisa pequeña, con los ojos entrecerrados, a penas diciendo todo y nada a la vez. Que sus manos eran como sus propias manos y sus labios, los propios labios. Añora ese toque de solitaria confianza, los pensamientos en voz alta. Ella dice que lo siente todo, y él le dice que no siente nada.
A veces puedes oir su respiración agitada, y el temblor de su cuerpo. A veces puedes acostarte y sentir el calor que emana de su alma. A veces puedes sentarte y encontrarte con su mismo semblante, y desplegar tus alas; llorar, casi, por dentro, y no decir nada.
Nunca dices nada...
Y es que a veces me siento en el lugar correcto, tan sólo donde habita él. Y no sé por qué...
Tal vez tenga algo de hogar. Tal vez tenga algo de amor. Tal vez tenga algo de sueños.
Tal vez, tenga algo de magia.
"Podría morir ahora mismo, Clem...
Estoy justo... Donde quiero estar."
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