El recuerdo es tan vívido, que a veces pienso que fue todo visto desde fuera. Como en una película.
Estar allí sentada mirándole a los ojos y que sonara mi parte favorita...
Casi podíamos estar diciendo lo mismo con la mirada, que yo no volvería a quererle tanto nunca en la vida. Que él no iba a dejar de quererme jamás...
Pero todos aquellos momentos no eran verdad. O quizá lo sean, en el universo paralelo al que nos transportan los viajes. Los sueños...
Quizá los aviones se desplacen más allá del espacio, y también retrasen el tiempo. Un profesor dijo eso una vez...
Pero la persona que encontré yo allí no era la que me encontré hace un año. Ni siquiera podría decir qué era. Parecía como si llegaras a casa y todo... todo estuviera igual. Y a la vez, ves que todo ha cambiado.
¿De qué me sirve pensar tanto? Me pregunto.
Ya no lo hago tan a menudo... Y terriblemente, cuando lo hago, pienso en ti. Pienso cosas que me hacen sentir mal, o recuerdos. Pero no recuerdos en plan... una chispa del pasado que te haga sonreir y reavivarte. Más bien un trozo de tu vida, con el convencimiento de que sabes que no volverás a ser tan feliz como eras.
Y sé que no me viene bien hacerlo... Pero ya no puedo controlarlo.
¿De qué me sirve pensar en ti...?
No hay comentarios :
Publicar un comentario