No tengo más que decir, todo cuanto he probado no ha dado resultado... y me veo obligada a tomar ciertas decisiones. Decisiones... decisiones que duelen, decisiones que... humillan. Aunque en el fondo sepa que no es nada malo, sé que casi nadie apoya lo que he hecho ni lo que estoy a punto de hacer. Pero cuando no queda alternativa, tu única salida es darle la vuelta a las cosas. Ya estaba avisada, ya sabía de algún modo que esto iba a pasar... y me aterrorizaba. Sigo asustada, no tengo ni idea de lo que me va a deparar el mañana. Ni siquiera sé si me voy a arrepentir y quizá esa idea me aterroriza aún más.
Sólo quería que supieras que te necesito... Sé que no estarás demasiado contento conmigo, sé que me he pegado una temporada sin merecerme lo más minimo de tu presencia, sé que podría haberme esforzado más... Pero eres el único que cree en mí, eres el único que sigue aqui.
Tú conoces lo que pienso, sabes por qué lo hago, sabes que intentaré que salga bien, que no iré a lo loco. Pero a los demás no les va a gustar... y realmente a veces me pregunto qué sería si algún día... volvieras a estar aqui. Sé que son tonterías, pero me gusta soñar, me gusta creer... en cosas imposibles.
A veces salgo a buscarte, pero nunca te encuentro. Ya no lloro por mí, me he dado cuenta de que ya me da igual... supongo que el corazón acaba por comprender que no puedes pasarte la vida compadeciéndolo. En cambio sí que lloro por ti, y lloro por otros... A pesar de que sé que ahora estás mucho mejor, que tienes.. uff, todo lo que yo y cualquiera podría desear. Pero lloro, lloro y me da rabia.. porque si por mí fuera me iría contigo y ya no tendría que seguir luchando contra mis seres queridos. Lucharía junto a ti, contra los enemigos.
Un ángel... un ángel eres para mí. Mi ángel guardián, mi salvación, mi todo. A pesar de que no me abandonaste pero, a lo largo de los meses, te he ido abandonando yo a ti. ¿Me perdonarás algún día? ¿Podré vivir sabiendo que sirvió de algo arrepentirme? Sé que me quieres... pero ahora mismo, lo he hecho tan mal, que siento que no soy merecedora de nada. No es justo... no es justo en absoluto. Pero tampoco está muy lejos de la realidad. Y es que la realidad, la verdadera, mi realidad... toma en consideración varias cosas: una es que me he pasado tanto tiempo luchando contra ''peones'' interminables, que estoy vacunada contra los alfiles y las torres... pero no contra la reina; otra es que me he vencido tan pronto, que he dejado de esforzarme, y por ello creo que me merezco esta especie de reprimenda; y singularmente, también... sin ánimo de parecer pesada ni de sentirme culpable, creo que... esto es lo que me toca.
¿Por qué vivir una vida ordinaria..? Antes pensé que seguramente cambiaría mi vida por cualquier otra. Luego pensé que mejor preferiría echarme a dormir y olvidarme de que tengo que hacer cosas... cosas que me harán salir adelante. Pero que nadie aprueba.
Pero sabes que yo no soy una cobarde, papá. Tengo a mis amigos, es cierto... pero ni siquiera soy capaz de contarles lo que acabo de deliverar. No es que tema que no me apoyen, quizá lo que temo es ver el mínimo resquicio de lástima en sus ojos. Detestaría que sucediera eso...
No quiero que nadie me tenga lástima, esta es mi decisión. Es lo que quiero hacer. Y por una vez en la vida, voy a dirigir yo mi historia... sin importar lo que digan los demás. Esté bien o esté mal, yo he hecho lo que es mejor para mí... y por mí pienso luchar.
No importa si no lo comprendes... no importa si no quieres estar a mi lado ni siquiera que apruebes que luche por la causa.
Ahora sé que... efectivamente, este camino es para mí sola.
Y no cabe en su sendero nadie más...
Estas son las palabras de la persona que era antes, la que soy ahora, y la que tomó los caminos, los métodos diferentes.
Y pensé... pensé que no lo conseguiría ¿sabes? El año pasado ciertamente fue como una montaña rusa. A veces me comía el mundo, me sentía en la cúspide, creía que era eterna, impenetrable, indómita, única.
Y otros días sólo quería esconderme bajo las mantas, donde no estaban los monstruos de la realidad ni los tropezones de la vida que me harían adulta.
Y sin embargo, aqui estoy. Ha pasado un año y todo ha rodado y ha cambiado totalmente. Ya no hay... debilidad, inseguridad, ni fracasos. Me salió bien porque creí en la idea, y porque salí de las mantas a enfrentarme contra esos monstruos (aunque por espadas me tocaron un palillo de dientes y un plumero).
Ahora es todo tan... bufffffffffff.. pacífico.
Porque he llegado justo... adonde quiero estar. Ahora, en este preciso momento, no quiero correr, no quiero saltarme trozos de la vida para llegar a otros, ni tampoco tengo prisa por crecer o aprender más. Sólo hay una sed insaciable por vivir, por pasar y saborear cada una de las páginas de esta historia. Veo cada día y aprovecho las horas de sol, me baño en las horas, disfruto los pequeños momentos, lucho contra la monotonía y... a veces, me ocurren cosas malas. Pero no importa, porque... tiene razón.
Quizá mañana sea peor, pero hoy estoy arriba =P
Mi mundo me fascina...
2 comentarios :
supongo que siempre hay alguien que se fija en ti, aunque tú lo veas imposible o algo así. es magia! :)
increíble lo que escribiste eh...uf...
La vida, como el buen vino, a pequeños sorbos. Hoy es hoy, mañana es mañana. Sigue aprovechando cada segundo
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