No lo entiendo... ¿por qué la gente sólo quiere hacer daño?
¿Por qué se meten en donde no les llaman?
Ahora es cuando debería hacerle honor a mi valor
y a mi propia fuerza...
Ahora es cuando debería resistir y no importame nada,
no importarme lo que digan...
¿Pero y si todo el mundo pensara así?
¿Y si tuvieran razón?
¿No me habré dado cuenta yo?
No es justo... no es justo...
Y con pesar ahora recuerdo dolorosas palabras
que quizá no debí decir.
Y me doy cuenta de la realidad, y es clara...
Yo también soy así.
Es... enfermizo.
Es... ¡Mentira!
¿Y si pudiera existir?
No tengo culpa de que amargados profetas de lo vacío me hagan creer en nada.
No tengo culpa de que piensen que no existen el amor ni el alma.
Simplemente me duele que consigan hacerme pensar que soy mezquina, que soy mala...
Y más cuando últimamente tengo dudas sobre mi personalidad y mi forma de actuar.
¿Será que me he endurecido? Eso no debería ser motivo para ser borde con nadie, ni para perder el cariño ni la dulzura hacia los que me enternecen...
Ya no me siento igual que antes... ya no siento esas tremendas ganas de amar y de hacer feliz.
¿Será porque en todo este tiempo nadie lo merece realmente?
¿Será que he gastado todo mi amor en ilusiones vanas?
Preferiría esperar una eternidad para recuperar esas ganas...
Que volver a faltarme el aliento por decir un Sí sin la vitalidad cargada.
Ojalá esto fuera un sueño, ojalá estuviera sola de verdad en la nada.
Me iría tan lejos que ni el camino de vuelta recordara.
Buscaría lares tan enredados y perdidos que no habría nadie que me encontrara.
Excepto tu luz...
cuando llegues un día
y me hagas recordar por qué estoy aqui.
Y entonces esa melodía de color me demostrará que existes, que eres real, y que eres el único con el que no necesitaría a nadie más para... simplemente... subsistir.
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